En lo que va de la temporada, los Gigantes de San Francisco perdieron al catcher Buster Posey por una pierna quebrada, al segunda base Freddy Sánchez por un hombro dislocado y al novato Brandon Belt por una muñeca fracturada.

Tras jugar veinte partidos seguidos sin un día libre, el regreso del venezolano Pablo Sandoval a la alineación para el encuentro del martes en Arizona no podía ser más oportuno para el equipo.

Sandoval estaba en la lista de incapacitados desde que se fracturó la muñeca derecha a fines de abril, cuando bateaba de .313 con cinco jonrones y 14 remolcadas en sus primeros 24 partidos.

Su regreso es la primera buena noticia para los Gigantes en un buen rato.

"Tan sólo el hecho de que esté aquí, riéndose en los vestuarios, animando a los otros jugadores sin importar lo que esté haciendo, tener a un titular de regreso, será un refuerzo para todos", dijo el piloto Bruce Bochy. "Espero que les aliviane la carga a los demás y no sientan que tienen que hacer tanto".

Aún con un vestuario poblado de lesionados, los Gigantes inician un serie de tres juegos ante los Diamondbacks con un partido de ventaja sobre ellos en la División Oeste de la Liga Nacional.

"Creo que nos unimos como equipo", dijo el jardinero derecho Nate Schierholtz. "Tuvimos muchas lesiones desafortunadas todo el año. Que aún sigamos en el primer puesto muestra que seguimos luchando a pesar de todo y que las cosas deben mejorar".