La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, oficializó hoy el "enroque" entre los titulares de los ministerios de Relaciones Institucionales y de Pesca y urgió a los miembros de su gabinete a "trabajar más y más" por "lo que Brasil demanda".

En un acto celebrado en el Palacio presidencial de Planalto, la jefa de Estado puso en funciones a la nueva ministra de Relaciones Institucionales, Ideli Salvatti, y al nuevo titular de Pesca, Luiz Sergio Nóbrega, quienes intercambiaron sus puestos tras una decisión tomada por Rousseff la semana pasada.

En la ceremonia, que duró unos 20 minutos, Rousseff recordó a los miembros de su gabinete que el objetivo de su Gobierno "es y será que la economía del país crezca de forma sustentada", a fin de "mejorar las condiciones de vida de los más pobres y la clase media" y "erradicar la miseria".

Para ello, instó a sus ministros a "trabajar más" para darle "continuidad a las grandes transformaciones" que ha habido en Brasil durante las últimas dos décadas.

Salvatti, quien de ahora en adelante se ocupará fundamentalmente de las relaciones entre el Gobierno y el Congreso, dijo que pretende asumir su nueva tarea "de una forma firme y afable", con "respeto por todos los partidos" y el mejor ánimo para "negociar, negociar y negociar".

Nóbrega, por su parte, explicó que deja la cartera de Relaciones Institucionales "satisfecho" por el trabajo realizado y apuntó que su pase al Ministerio de Pesca es sólo "un cambio de trinchera".

El enroque fue decidido en el marco de la reorganización del gabinete a la que Rousseff se vio obligada la semana pasada tras la renuncia de Antonio Palocci al Ministerio de la Presidencia.

Palocci estaba considerado como el "hombre fuerte" del gabinete, era el responsable por las relaciones del Gobierno con los partidos de la base oficialista y dimitió la semana pasada debido a sospechas de tráfico de influencias alentadas por la oposición y la prensa.

La vacante abierta por la dimisión de Palocci fue cubierta por la senadora Gleisi Hoffmann, una mujer de perfil más técnico, con lo que Rousseff optó por convocar a Ideli Salvatti, quien tiene dos décadas de vida parlamentaria, para ocuparse de las relaciones políticas entre el Gobierno y el Congreso.