Los sindicatos de chóferes bolivianos cumplieron hoy parcialmente un huelga de 24 horas y con bloqueo de rutas en algunas ciudades, en contra de la legalización de decenas de miles de vehículos de contrabando que realiza el Gobierno del presidente Evo Morales.

El máximo dirigente del sector, Franklin Durán, dijo a los medios que el paro fue realizado con diverso seguimiento en todas las regiones del país, salvo en la ciudad oriental de Santa Cruz, donde no hubo huelga por falta de coordinación, según los sindicatos.

En La Paz hubo escaso transporte colectivo y en algunos puntos los sindicalistas apedrearon vehículos y azotaron a sus compañeros que decidieron romper la huelga.

Sin embargo, los taxis y automóviles particulares circulaban con normalidad, según constataron corresponsales de Efe.

En la vecina ciudad de El Alto, grupos de conductores formaron piquetes para bloquear el tráfico en las rutas hacia La Paz, Perú y el resto del país, por lo que las empresas de transporte suspendieron sus viajes.

En ambas ciudades, las Fuerzas Armadas usaron sus autobuses y camiones para transportar a la gente de un lugar a otro como un paliativo a la escasez de vehículos de transporte masivo.

En Cochabamba (centro), la huelga fue total y los conductores usaron sus automóviles para bloquear calles; en Beni (noreste) también hubo cortes en las carreteras, mientras que en las demás regiones, la medida se cumplió parcialmente.

El presidente Morales promulgó la semana pasada una ley que otorga una amnistía a los automóviles sin documentos, con el argumento de que son comprados por los pobres en Bolivia, aunque hace dos años prohibió su importación porque los consideraba chatarra que aumentaba la contaminación ambiental.

El Gobierno también justificó su decisión en razones de seguridad ciudadana, pero también admitió que no ha podido frenar a los contrabandistas, especialmente los que usan la frontera con Chile.

Las autoridades de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Perú han enviado a Bolivia información sobre los automóviles robados para intentar evitar que sean legalizados gracias a la normativa boliviana.

La gente ha registrado ante la Aduana un promedio de 10.000 vehículos diarios, cifra que sorprende porque la previsión del Ejecutivo era llegar a esa cantidad durante 15 días.

Entre el jueves y el sábado pasados se registraron más de 30.000 automóviles y la cifra será actualizada este miércoles, informó la Aduana.

Los sindicatos de chóferes también rechazan un reciente decreto de Morales que prohíbe la circulación de vehículos en el transporte público con más de 12 años de antigüedad.

El dirigente Durán dijo que este decreto afecta a la mayoría de los vehículos que trabajan en el sector, por lo que emplazó al Ejecutivo a derogarlo hasta el miércoles, bajo la advertencia de realizar una "huelga general e indefinida".

El ministro boliviano de Obras Públicas, Wálter Delgadillo, convocó a los chóferes a dialogar sobre ese decreto que, según dijo, se aplicará gradualmente.