El presidente Barack Obama visitará el martes Puerto Rico 50 años después de John F. Kennedy, en una estancia de horas rechazada por los independentistas y que el Ejecutivo reconoce es de carácter electoral.

La corta visita de Obama a la isla caribeña, que se extenderá entre el mediodía y las 4 de la tarde, incluye un breve discurso a los puertorriqueños a su llegada a San Juan, una reunión de cortesía con el Gobierno local y un acto de recaudación de fondos para su partido.

La euforia desatada inicialmente entre algunos sectores de la población por la visita se ha ido desinflando con los días al darse a conocer en los medios locales que uno de los principales eventos incluidos en el viaje es un acto con simpatizantes de los demócratas.

La prensa sanjuanera asegura que el evento, a celebrarse en un céntrico hotel de la capital, se dividirá en dos sesiones, a una de las cuales solo tendrán acceso quienes hayan desembolsado previamente 35.000 dólares por ver de cerca a Obama.

La visita, según señalan tanto prensa como analistas locales, tiene además del objetivo recaudatorio el interés de que sirva para ganarse las simpatías del electorado puertorriqueño y latino en general de los Estados Unidos.

El secretario de Estado de Puerto Rico y miembro del Comité organizador de la visita, Kenneth McClintock, fue hoy claro al asegurar que todo viaje de estas características tiene carácter político.

"Sin duda que tendrá efecto sobre los 4,6 millones de puertorriqueños de los Estados Unidos y su comunidad electoral", sostuvo McClintock.

El representante gubernamental recordó además que la visita puede tener importancia para los puertorriqueños residentes en el estado de Florida, que según dijo son proclives a cambiar el sentido de su voto en una u otra dirección.

McClintock matizó que se trata de "una visita doméstica dentro de Estados Unidos" y no una de estado como erróneamente algunos han interpretado.

El presidente Ejecutivo del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Fernando Martín, volvió a criticar hoy la visita de Obama y señaló que el objetivo es "una recogida de cepillo" que le supondrá al presidente recaudar casi un millón de dólares.

"Le va a llevar la mitad de su tiempo en Puerto Rico ese acto de recaudación", dijo Martín tras asegurar que poco hay de esa visita de carácter histórico de la que han hablado los dos principales partidos del país.

El PIP ya había denunciado que la visita presidencial es un simulacro de campaña electoral en el que se pretende utilizar a los puertorriqueños de extras para cortejar el voto hispano en los Estados Unidos.

Esa formación encabezará mañana una marcha por el Viejo San Juan que concluirá en la Fortaleza, residencia del gobernador, a la que se han sumado gran parte de los grupos independentistas del país.

El Comité de Organizaciones Pro Ambiente Limpio (COPAL) ha convocado también para mañana una protesta para dar a conocer las iniciativas energéticas poco favorables al medio ambiente que en su opinión promueve el Ejecutivo de Luis Fortuño.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) también ha aprovechado la visita de Obama para dirigirse al presidente estadounidense, ante quien ha denunciado la presunta violación de los derechos humanos en Puerto Rico.

La visita de Obama se produce después del envío, el pasado marzo, de un informe del Grupo de Trabajo del Presidente sobre el Estatus de Puerto Rico al jefe del Ejecutivo estadounidense y al Congreso.

El informe, según una nota de la Casa Blanca difundida con motivo de la vista de Obama, proporcionó una vía significativa para avanzar respecto a la cuestión del estatus y, a la vez, hizo recomendaciones para el desarrollo económico de Puerto Rico.

Las recomendaciones se refirieron en concreto a la generación de empleo, educación, cuidado de salud y energía limpia en la isla.

El Gobierno puertorriqueño no ha explicado, sin embargo, si hay en marcha medidas que recojan esas recomendaciones.

Sobre la situación política de la isla, habrá que esperar para ver si la visita sirve para que se haga realidad el proyecto de ley 2499, que contempla la convocatoria de un referéndum sobre el estatus político.

La visita conmemorará los 50 años del anterior viaje oficial de un presidente estadounidense al estado libre asociado, el realizado por John F. Kennedy en 1961.

La primera visita de una presidente estadounidense a Estados Unidos se produjo el 21 de noviembre de 1906, cuando Theodore Roosevelt hizo escala en Puerto Rico de camino a una inspección al Canal de Panamá.

Antes de Kennedy, Dwight Eisenhower hizo escala el 22 de febrero de 1960 y aprovechó para saludar al gobernador de entonces, Luis Muñoz Marín