El presidente sudanés, Omar Hasan al Bachir, y el jefe de la región autónoma del Sur de Sudán, Salva Kir, que desde ayer se reúnen en Etiopía para tratar de encontrar una salida a la disputa por la zona petrolera de Abyei, acordaron hoy desmilitarizar la región, informaron fuentes de la Unión Africana.

Según el portavoz del organismo, Barney Afako, Al Bachir y Kir también llegaron hoy a un acuerdo por el que se desplegarán tropas etíopes para que mantengan la paz en la zona y supervisen la retirada de las fuerzas de los dos líderes sudaneses.

"Los resultados clave de esta reunión son que las partes han acordado que Abyei será desmilitarizado y que se desplegarán en la zona tropas etíopes", dijo Afako a los periodistas tras finalizar el encuentro entre Al Bachir y Kir.

Afako aseguró además que ambos bandos han creado grupos de trabajo que continuarán negociando sobre los detalles de la retirada de sus efectivos de Abyei.

"El acuerdo estipula que las tropas deben salir de la zona antes del 9 de julio", fecha en la que el Sur de Sudán se independizará oficialmente de Sudán, "lo que la convertirá en la nación más joven del mundo", señaló el portavoz del Comité de la UA para Sudán.

Sin embargo, aun queda por determinar quien se hará cargo de la administración y financiación de la zona de Abyei y si las tropas que desplegará el ejército etíope estarán bajo el mandato de la UA o de la ONU.

"Confiamos en que las fuerzas de Etiopía se desplieguen con bastante rapidez", dijo Afako, quien apuntó que aún se está negociando sobre cuántos efectivos se enviarán a la región.

Además de los líderes sudaneses, al encuentro asistieron también el primer ministro etíope, Meles Zenawi, y el ex presidente de Sudáfrica, Thabo Mbeki, jefe del Comité de la Unión Africana para Sudán.

Durante las últimas semanas se han producido fuertes enfrentamientos en Abyei y en Kordofan Sur entre las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y miembros del antiguo ejército rebelde del Sur de Sudán.

Ambos bandos intentan controlar la zona puesto que se trata de una región rica en petróleo.

Un portavoz de la ONU aseguró ayer que los persistentes enfrentamientos "han causado que un gran número de civiles se hayan visto forzados a desplazarse y que se hayan producido un número indeterminado de heridos".