Las universidades estadounidenses, así como los medios de comunicación y la clase dirigente del país, continúan siendo un objetivo de la inteligencia cubana, señalaron hoy en Miami (EE.UU.) varios expertos.

"No hablamos de si un espía está infiltrado en la universidad o en la Administración", sino cómo el mecanismo de la red de espionaje cubano "garantiza" su presencia, dijo a Efe Eugenio Yañez, analista y editor del sitio de Internet Cubanalisis.com.

Se trata de personas que, en algunos casos, "desempeñan una función muy concreta, como puede ser en centros de investigación científica" donde los hallazgos tecnológicos pueden resultar importantes para Cuba, agregó el analista que interviene hoy en la conferencia "Cuba: Espía en EE.UU.".

Yañez sostiene que la "presencia de agentes o personas favorables al régimen nunca ha dejado de existir", aunque precisó que "no necesariamente estas personas están captadas por la inteligencia cubana".

En ese sentido, añadió, se puede tratar de estadounidenses que, sin ser espías, son "personalidades que tienen una actitud amistosa hacia el país".

Una actitud de cercanía al régimen de La Habana que resulta "suficiente para ir minando el enfoque y la posición de EE.UU." respecto de la política exterior hacia la isla.

En opinión de Yañez, este es el caso de actores como Danny Glover o Sean Penn, que muestran una "actitud amistosa" con La Habana y viajan a la isla, lo que utiliza el aparato de propaganda del régimen castrista para beneficio del sistema.

Este es uno de los ejes de la ponencia de Yañez que dictará en un acto organizado en la Casa Bacardí, en la ciudad de Coral Gables, por el Instituto de la Memoria Histórica Cubana contra el Totalitarismo.

Como ejemplo del funcionamiento del servicio de inteligencia cubano, "contrario al estilo James Bond", Yañez destacó el caso del profesor de la Universidad Internacional de Florida (FIU) y su esposa, Carlos y Elsa Álvarez, que se declararon culpables en 2006 de espiar para el Gobierno de Cuba durante décadas.

Ambos, de origen cubano, "trabajaban normalmente con estudiantes latinoamericanos que, en 15 o 20 años, pueden ser presidentes, ministros o dirigentes de algún partido político" en sus países de origen, subrayó.

De una manera u otra, prosiguió, el régimen intenta que se imponga un "enfoque" que muestra a Cuba como "David contra Goliath (EE.UU.)", una isla "acosada que quieren destruir" y que necesita un "acto justo de apoyo al régimen".

Por su parte, el director del Instituto, Pedro Corzo, afirmó que "el régimen cubano ha pretendido ofrecerle al mundo la imagen de una víctima agredida por una nación poderosa, EE.UU., pero la realidad es que el Gobierno de los Castro ha practicado por más de cinco décadas" el espionaje y la "subversión" en este país.

En este contexto de "política agresiva" de Cuba, Corzo destacó el hecho de que el "servicio diplomático cubano ha sido una herramienta importante en ese empeño", por lo que "decenas de diplomáticos de la isla han sido expulsados" de Estados Unidos.