Más de 100 colegios fueron ocupados el lunes en el marco de una huelga nacional de estudiantes de secundaria que entre otras cosas se oponen a la privatización y piden mejor calidad en la educación, causas en las que el jueves serán apoyados por universitarios y maestros.

Esta vez los secundarios optaron por ocupar sus liceos en vez de salir a las calles, donde casi inevitablemente terminan enfrentados con la policía.

El alcalde de la comuna de Santiago, Pablo Zalaquett, advirtió que se desalojarán los colegios en que se registren desmanes. El edil dijo que "los jóvenes que están tomándose colegios no son la mayoría: ni siquiera el 40% del estudiantado".

Según la policía, unos 50 colegios permanecían ocupados ilegalmente el lunes; pero dirigentes estudiantiles afirmaron que eran más de un centenar en todo el país. Los jóvenes anunciaron una marcha para el miércoles.

Los estudiantes secundarios demandan que el pase escolar les permita viajar gratis en el transporte público los 365 días del año. Actualmente rige entre marzo a diciembre o enero y cancelan un tercio del valor del pasaje. Que la administración de las escuelas retorne al Estado, acelerar la reconstrucción de los establecimientos dañados por el terremoto del 2010 y mayor apoyo a la enseñanza técnica profesional.

El líder estudiantil Freddy Fuentes entregó un petitorio al subsecretario de Educación, Fernando Rojas, en el que piden una reforma a dos artículos constitucionales relacionados con el derecho a la educación de calidad.

Luego de recibir el petitorio, Rojas dijo a la prensa que "éste es el camino para avanzar en el país. Lamentamos los paros y las tomas, cuando los afectados son los propios estudiantes. No ayuda a un diálogo constructivo".

El ministro de Educación, Joaquín Lavín, entrevistado el domingo por la noche en el canal privado Chilevisión, adelantó que el gobierno propondrá alternativas a la municipalización.

La educación secundaria dependía del Estado hasta comienzos de los ochenta, cuando la dictadura del general Augusto Pinochet la traspasó a las alcaldías. Las municipalidades más ricas, que son la minoría, proporcionan una educación de calidad y de allí salen los alumnos que entran a las mejores universidades estatales.

Dirigentes universitarios y del magisterio solicitarán permiso para marchar el jueves por la principal avenida de Santiago. Una veintena de planteles superiores también están ocupados, algunos ya hace una semana.

El presidente nacional de los maestros, Jaime Gajardo, dijo que esperan que las autoridades "entiendan que hay un movimiento real para detener el negocio de la educación".

La dirigente de la Universidad de Chile, Camila Vallejo, señaló que las principales metas de los universitarios son "recuperar la educación pública y terminar con el lucro de la educación".

En Chile, personas o grupos inmobiliarios arriendan planteles virtualmente listos para ser utilizados, sobre lo cual Lavín insistió en que "las universidades no tienen fines de lucro", aunque admitió que "los capitales no salen de la nada".