El baloncesto puertorriqueño y latinoamericano tuvo en el base José Juan Barea a la apuesta ganadora del entrenador de los Mavericks de Dallas, Rick Carlisle, que decidió darle la titularidad a partir del cuarto partido de las Finales de la NBA.

Después de perder dos de los tres primeros partidos de la serie al mejor de siete, Carlisle comprobó que su ataque necesitaba de un mayor apoyo y como le había sucedido en las finales de la Conferencia Oeste ante los Thunder de Oklahoma City su arma secreta frente a los Heat de Miami iba a ser Barea.

La decisión le dio a Carlisle resultados favorables inmediatos con tres triunfos consecutivos, incluido el último en el sexto partido (105-95), que sentenció 4-2 la serie al mejor de siete para lograr el primer anillo en 31 años de historia de los Mavericks.

Barea, que rompió con su velocidad a la defensa de los Heat, aportó 15 puntos, tercer máximo encestador del equipo, después del escolta Jason Terry (27) y el ala-pívot alemán Dirk Nowitzki (21).

"Siempre dije que estaba listo para jugar tanto de reserva como de titular, y lo único que me importaba era ayudar al equipo a conseguir el título de campeón y eso fue lo que sucedió", declaró Barea después de haber jugado 30 minutos durante el sexto partido.

Barea, que ocupó la titularidad en perjuicio del escolta SeShawn Stevenson, anotó 7 de 12 tiros de campo, incluido un triple en tres intentos, repartió cinco asistencias, capturó tres rebotes y recuperó dos balones.

"Ha sido un apoyo excepcional para nuestro equipo", declaró Nowitzki, nombrado Jugador Más Valioso (MVP) de las Finales. "No tengo ninguna duda que la gran diferencia a partir del cuarto partido fue la titularidad de J.J.".

Nowitzki admitió que Barea había estado "fenomenal" en el juego de ataque dentro de la pintura, la manera cómo tiró a canasta en el quinto partido cuando logró 17 tantos e hizo mover al equipo.

"Además siempre estuvo listo para hacer algunos tiros que fueron canastas importantes", agregó Nowitzki cuando valoró la labor de sus compañeros durante las Finales y el apoyo que recibió.

Barea dijo sentirse muy "feliz" por todo lo que estaba viviendo como profesional al conseguir su primer anillo de campeón de la NBA, pero sobre todo el tener el reconocimiento a su trabajo por parte del entrenador y los compañeros.

"Siempre tuve la confianza que lo que hacia en el campo iba a ser bueno para el equipo, especialmente cuando puse mi agresividad en el juego de ataque", valoró Barea. "Creo que sorprendimos a los Heat que no encontraron respuestas a las variantes que presentamos en el ataque".

En cuanto a la manera como Stevenson aceptó irse al banquillo para que él ocupase el puesto de titular, Barea destacó que dentro de los Mavericks no había ningún egoísmo y que todos eran compañeros por encima de la figura individual.

"Tengo que aplaudir y felicitar la manera como DeShawn (Stevenson) puso a un lado el elemento personal para bien del equipo", comentó Barea. "Su reacción ha sido un ejemplo para demostrar que somos un buen equipo y buenos compañeros".

Por su parte, Carlisle y el propio Stevenson señalaron que el cambio de Barea como titular había sido una de las claves para que los Mavericks tuviesen su primer título de liga.

"Ha jugado de forma grandiosa en la responsabilidad que le correspondía, su aportación ha sido decisiva y los tres triunfos que el equipo consiguió con su presencia de titular no dejan ninguna duda del acierto de mi decisión", subrayó Carlisle. "Además, DeShawn (Stevenson) también respondió al máximo como reserva".

Barea dijo que su gran deseo había sido concluir la temporada con marca perfecta siendo titular, además de ganar el título de campeones, y eso fue lo que consiguió.

Los Mavericks ganaron los cinco partidos en los que Barea fue titular durante la temporada del 2011, incluidos los tres últimos de las Finales de la NBA, que les permitió conseguir su primer título de liga.

Mientras que Barea logró su primer anillo de campeón de la NBA y mantuvo el protagonismo latinoamericano dentro del mejor baloncesto del mundo para recoger el testigo que las dos temporadas anteriores había tenido el ala-pívot español Pau Gasol, con Los Ángeles Lakers.