El Banco de Japón (BOJ) inició hoy una reunión de dos días para analizar su política monetaria y evaluar nuevas medidas para respaldar la economía nipona tras el impacto del terremoto y el tsunami del 11 de marzo.

Se espera que el BOJ mantenga los tipos de interés en el rango de entre 0 y 0,1 por ciento en el que se encuentran desde el pasado octubre, cuando el emisor nipón decidió rebajarlos con el fin de impulsar la recuperación del país.

También se prevé que mantenga en 10 billones de yenes (86.500 millones de euros) el fondo de su programa de compra de activos, destinado a inyectar liquidez al sistema.

El comité monetario del BOJ podría revisar, sin embargo, uno de los programas de crédito a bajo interés que introdujo el año pasado para instituciones financieras, diseñado en principio para que éstas facilitaran créditos a sectores industriales con potencial de crecimiento.

Ese programa, por valor de 3 billones de yenes (unos 25.950 millones de euros), ha concedido ya 2,9 billones de yenes (25.084 millones de euros), por lo que el BOJ podría ampliarlo o aprobar otro esquema similar para potenciar el desarrollo de otros sectores empresariales, indicó la agencia local Kyodo.

La entidad revisará además las condiciones económicas actuales tras el revés que supusieron el terremoto y el tsunami de marzo, que se tradujeron en una fuerte ralentización de la producción y las exportaciones en abril.

Pese a ello, algunos de los miembros del comité monetario, entre ellos su gobernador, Masaaki Shirakawa, han apuntado a que se ven signos de recuperación en la cadena de suministros.

Los días posteriores al seísmo y el tsunami del 11 de marzo el BOJ inyectó al menos 40 billones de yenes (345.000 millones de euros) en el mercado para evitar el pánico y facilitar el acceso de fondos a bajo interés destinados a la reconstrucción tras el terremoto.