El Gobierno de Ecuador explicó hoy su plan de aumento de impuestos para financiar el servicio de salud y proyectos de medio ambiente, así como para incentivar que se usen menos productos contaminantes como las bolsas y las botellas de plástico.

Cinco ministros y el director General del Servicio de Rentas Internas (SRI), Carlos Marx Carrasco, detallaron el plan en una rueda de prensa en la que intentaron acallar las críticas de los empresarios al incremento de los gravámenes.

Carrasco detalló que en total Ecuador espera recaudar cerca de 350 millones de dólares, de los cuales 118 millones provendrían de un impuesto sobre los vehículos y 102 millones por gravámenes sobre los automóviles híbridos.

Además, el Estado ingresaría 18 millones de dólares por una tasa sobre las botellas plásticas no retornables, unos 3 millones de las bolsas de plástico, unos 83 millones de los cigarrillos y unos 22 millones de las bebidas alcohólicas.

La propuesta llega en un momento en el que Ecuador se beneficia por el alto precio del petróleo, su principal exportación, el cual se encuentra en un nivel muy superior al que pronosticó en sus presupuestos para este año.

No obstante, el ministro de Finanzas, Patricio Rivera, justificó el incremento de los impuestos porque el sector de la salud "es un gasto permanente que necesita de un ingreso permanente", por lo que no puede depender de los beneficios del petróleo, cuyo precio fluctúa según el mercado internacional.

La propuesta ha sido rechazada por el presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, Blasco Peñaherrera, que la semana pasada pidió al Gobierno que gaste menos.

"Aplicar más impuestos no ayuda al ambiente, no ayuda al planeta, esto le ayuda al presupuesto del Gobierno de (el movimiento oficialista) Alianza País, que parece que no encuentra suficientes recursos para poder financiar el enorme presupuesto que tiene hoy", dijo Peñaherrera.

En la rueda de prensa, la ministra de Ambiente, Marcela Aguiñaga, explicó que el impuesto de las botellas será de dos céntimos por envase, pero que estos serán retornados si el ciudadano deposita la botella vacía en máquinas de reciclaje.

Aguiñaga anunció que el Gobierno pagará seis millones de dólares por esas máquinas, que importará de Chile o Colombia y las cuales llegarán en septiembre.

Por su parte, la ministra Coordinadora de la Producción, Empleo y Competitividad, Nathalie Cely, envió un mensaje tranquilizador a los productores y aseguró que el impuesto a las botellas de plástico será sólo para los consumidores y no para los fabricantes.

Además, Aguiñaga dijo que parte del dinero que se recaude con la tasa sobre las bolsas de plástico y las botellas se destinará a "la creación de microempresas de fundas (bolsas) de tela o de papel".

Asimismo, adelantó que también se cobrará un impuesto a aquellas personas que tengan un terreno con 25 hectáreas o más, excepto aquellos que reserven parte de su propiedad a mantener el bosque o reforestar.

De todos los ingresos que generen los nuevos impuestos, más de 300 millones se destinarán a salud.

El ministro de Salud Pública, David Chiriboga, apuntó que este dinero servirá para garantizar un "sistema de salud público y de carácter universal al que tenga acceso toda la población".

Chiriboga dijo asimismo que con el incremento del precio del tabaco y del alcohol se quiere disminuir el consumo de estos productos entre la población, especialmente los jóvenes.

Actualmente, recordó el ministro, en Ecuador mueren 4.000 personas al año a causa del tabaco, lo que equivale a once muertes al día en una población de 14 millones de habitantes, y destacó que el 95 % de los fumadores inicia este hábito en la adolescencia.