Una "marea roja" de miles de personas recorrió hoy la zona turística de Río de Janeiro en defensa de 439 miembros del cuerpo de bomberos acusados penalmente de amotinarse hace diez días durante una protesta por mejoras salariales.

Vestidos de rojo y con pancartas en las que se referían a los bomberos como "héroes", los manifestantes, convocados por el movimiento SOS Bombeiros, recorrieron la Avenida Atlántica, que bordea las playas del barrio turístico de Copacabana, para pedir una amnistía para los procesados y el aumento de sueldos.

Centenares de personas que aprovechaban el domingo para hacer deporte se sumaron a la marcha con camisetas y cintas rojas, mientras que de los balcones de algunos edificios se extendieron banderas rojas en apoyo a los bomberos, enfrentados con el gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral.

El pasado 3 de junio, más de 2.000 bomberos que reclamaban mejores salarios tomaron el cuartel central de la institución, de donde fueron desalojados a la mañana siguiente por policías militares, por orden del gobernador, quien se refirió a los manifestantes como "vándalos".

En la operación fueron detenidos 439 de los manifestantes, quienes fueron liberados este sábado por orden judicial.

En Brasil, los bomberos son de la Policía Militar y por lo tanto no pueden hacer huelga, razón por la cual serán procesados, con base en el Código Penal Militar, por los delitos de motín, daños en material de una unidad militar y a vehículos de la institución.

Desde hace una semana los bomberos permanecen concentrados en la escalinata de la Asamblea Legislativa, en el centro de Río, donde ayer recibieron con fiesta a los compañeros puestos en libertad y hoy salieron a reivindicar la amnistía y mejores salarios.

Las declaraciones y órdenes del gobernador han repercutido de manera negativa en la opinión pública que ha manifestado su apoyo a los bomberos bajo la consigna "todos somos bomberos".

El gobernador Cabral fue el blanco de la protesta de hoy, a la que asistieron unas 5.000 personas, según la policía, y que tuvo el apoyo de sindicatos, profesores, trabajadores de la salud, ambientalistas, representantes del movimiento gay y el Partido Socialismo y Libertad (PSOL), entre otros.

Los manifestantes presentaron a Cabral como un "dictador" por reprimir la protesta inicial y prometieron mantener la lucha hasta conseguir la amnistía para los imputados y el aumento salarial. EFE

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