El gobernador del Banco de Israel, Stanley Fischer, ha presentado su candidatura para convertirse en el próximo presidente del Fondo Monetario Internacional (FMI), en sustitución del francés Dominique Strauss-Kahn, acusado de agresión sexual.

"Ha surgido una oportunidad extraordinaria y no planeada, quizás la única que vaya a haber de competir para encabezar el FMI y, después de mucho reflexionar, he decidido que deseo seguirla", declaró Fisher en un comunicado recogido hoy por el diario israelí "Haaretz".

Fisher ha informado al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y al titular de Finanzas, Yuval Steinitz, de la presentación de su candidatura, que ha llevado a cabo "a pesar de saber que es un proceso complicado y que hay posibles obstáculos".

La actual favorita para el puesto es la ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, que sería la primera mujer en presidir la institución.

La Unión Europea quiere que la jefatura del FMI siga estando en manos de un europeo, como marca la tradición, pero los países en vías de desarrollo están presionando para lograr que sea designado alguien que proceda de las nuevas economías.

Según distintos sondeos realizados por entidades especializadas tras la detención en Nueva York de Strauss-Kahn el mes pasado, Fisher, de 67 años y reconocida reputación internacional, es uno de los candidatos preferidos por economistas, agencias de riesgo y entidades financieras.

En su contra pesarán su nacionalidad, al ser estadounidense y, más recientemente, haber obtenido pasaporte israelí.

También pesará la norma del FMI que prohíbe dar la jefatura del organismo a personas mayores de 65 años y mantenerlas en el puesto pasados los setenta.

A su favor contarán su experiencia previa en el FMI, donde fue primer subdirector gerente entre 1994 y 2001.

Desde el año 2005 preside el banco emisor israelí y ha obtenido varios premios por su visión y manejo de la economía israelí durante la crisis económica mundial, entre otros con el galardón de "Gobernador del Año" que otorga la revista Euromoney.

El año pasado el gobierno israelí renovó el mandato de Fischer al frente del Banco de Israel por otros cinco años, y aunque el primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha dicho que "no se opondrá" a su candidatura al FMI, también ha señalado que "preferiría que se quedara en Israel".