Más de tres millones de niños peruanos, que representan el 42 % de menores en el país, trabajan en condiciones consideradas peligrosas como la cosecha de la hoja de coca o como obreros y vendedores ambulantes en las ciudades, informaron hoy medios locales.

Algunas de las formas más peligrosas de trabajo infantil se presentan en el valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), limítrofe con las regiones de Ayacucho, Junín, Cuzco y Huancavelica, donde el 90 % de niños trabaja en la cosecha de la hoja de coca, según datos del Instituto de Estudios Internacionales de la Pontificia Universidad Católica de Perú publicados hoy por el diario El Comercio.

La labor de "jalar" la hoja es realizada por el 90 % de menores de entre 6 y 17 años, en su mayoría mujeres, tarea por la que reciben alrededor de 36 centavos de dólar por un kilo de hojas embolsadas, indicó el periódico.

La oficial de protección de los derechos del menor para Unicef en el Perú, Rosana Vega, declaró a El Comercio que, además, "no hay espacios de esparcimiento adecuado para la edad de estos chicos" y "terminan en la cantina, lo que los lleva al consumo de alcohol y la prostitución".

Entre los 16 y 17 años, los menores pasan a pisar la coca en las pozas de maceración, donde pueden recibir hasta 36 dólares al día, pero la labor más rentable es llevar la coca procesada por alguna ruta hacia las ciudades, por lo cual recibirán un pago de entre 100 y 200 dólares.

De otro lado, en otras regiones del país, como la norteña Lambayeque, hay 60.000 niños menores de 14 años que trabajan, la mitad de los cuales labora en la ciudad de Chiclayo, informó el presidente del Comité Directivo para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil en la región Lambayeque, Víctor Rojas, a Radio Programas del Perú (RPP).

Otro 30 % trabaja en la provincia de Lambayeque y un 20 % en la de Ferreñafe.

Por su parte, la responsable de este comité en la norteña región Piura, Verónica Luy, indicó que el 37 % de niños en esa región está obligado a trabajar y, por tal motivo, las autoridades regionales firmarán hoy un compromiso de erradicación del trabajo infantil.

Estas regiones del norte de Perú han registrado en los últimos años un importante desarrollo de sus industrias y comercio, lo cual habría atraído a más menores a distintas formas de trabajo.

Esta semana en Lima fue capturada una familia, procedente de la región Puno, que explotaba a 15 adolescentes, a los cuales obligaban a vender diversos productos durante todo el día, con la amenaza de no darles de comer si no vendían toda la mercancía asignada.

Los detenidos se enfrentan a penas de entre 15 a 20 años de prisión por delito de trata de personas, exposición de personas al peligro y contra la salud pública, precisó la Policía.

En tanto, la ministra de Trabajo, Manuela García, dijo el pasado jueves que su sector ha fiscalizado a 3.723 empresas y retirado a 10.066 menores de algunas de las peores formas de trabajo infantil, en lo que va de su gestión.

Por su parte, la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, declaró hoy que "las autoridades y empresarios debemos generar posibilidades y oportunidades para que se aleje a los niños del trabajo y se incorpore a los padres al trabajo decente".

Villarán anunció que, bajo su administración municipal, se crearán centros infantiles denominados Igualdad, que congregarán a los servicios de cuna, escuela de padres, prevención de la violencia, ludotecas, biblioteca rodante, entre otros.