El cine mexicano murió en la década de 1960 y posteriormente nació una fórmula comercial, basada en los géneros televisivos, que tiene la voluntad de "enajenar y estupidizar" a la sociedad, denunció hoy la directora mexicana Iria Gómez Concheiro.

"El cine mexicano muere en los 60, se deja atrás una forma y se busca otra mucho más comercial", dijo Gómez Concheiro en una rueda de prensa celebrada en la vigésima primera edición del festival de cine iberoamericano Cine Ceará, que estos días tiene lugar en la ciudad brasileña de Fortaleza.

La directora aseguró que en la actualidad está surgiendo una generación de cineastas jóvenes y el panorama actual tiene la virtud de que "se están haciendo cosas muy distintas", pero criticó la falta de debate sobre el cine, la ausencia "de revistas serias" y la falta "de formación de críticos".

Se mostró "sorprendida con las apuestas de cine de Chile o Colombia", pero aseguró que apenas llega a México cine de otros países latinoamericanos.

La directora presentó este sábado en Fortaleza su ópera prima, la película "Asalto al cine", premiada en la sección "En construcción" de la última edición del Festival de San Sebastián.

La cinta, que narra el asalto a una sala de cine por parte de un grupo de jóvenes atrapados en su realidad, tiene la vocación de "asaltar el cine mexicano".

"Después de siete años, logré asaltar el cine mexicano. Es muy difícil hacer una película independiente en México", dijo Gómez Concheiro.

La realizadora explicó que escogió para el filme a actores "naturales", con menor recorrido profesional para interpretar al grupo de jóvenes protagonistas y trabajó con intérpretes consagrados del cine mexicano en los papeles secundarios para reforzar la idea de ataque al sistema establecido.

"Asaltar el cine yo misma. Era esta metáfora de asaltar el cine desde muchos planos", razonó.

La realizadora también explicó que pretendía retratar una juventud mexicana que carece de oportunidades y de futuro.

"En el momento que un joven cree que sus sueños no son realizables algo funciona mal y eso está pasando con lo jóvenes mexicanos", dijo la directora, quien se mostró muy crítica con el Gobierno del presidente Felipe Calderón y, en particular, con la lucha contra el narcotráfico.

"En México está tan pervertida la idea de política. Tenemos alergia a hablar de política", dijo la cineasta, quien aseguró que su país es el lugar del "no pasa nada".

La directora calificó el periodo vivido en México desde la llegada al poder de Calderón como "sexenio asesino".

En diciembre de 2006, el Gobierno mexicano lanzó una estrategia militar contra el crimen organizado y el narcotráfico que ha dejado cerca de 40.000 muertos, según datos oficiales, y ha levantando las críticas de las organizaciones de defensa de los derechos humanos.

La directora explicó que su próximo proyecto será rodado en Colombia, país que, en su opinión, comparte con México los "falsos positivos", concepto referido a las cifras de víctimas en operaciones contra la guerrilla que en realidad son personas ajenas al conflicto.

"En Colombia se llaman los falsos positivos, en México todavía no tiene nombre pero debería", señaló la directora, quien agregó: "El futuro que viene a México está cabrón".