La Casa Blanca ha condenado al gobierno sirio por su "uso indignante" de la violencia contra los manifestantes y ha expresado el respaldo de Estados Unidos a una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU en ese mismo sentido.

En un comunicado difundido después de la muerte el viernes de al menos 23 manifestantes en la localidad de Yisr al Shurgur, en el noroeste de Siria, el portavoz del presidente Barack Obama, Jay Carney, exige "el fin inmediato a la brutalidad y la violencia".

"El gobierno sirio lleva el país por un camino peligroso", afirma el comunicado, que señala que "las fuerzas de seguridad sirias continúan tiroteando, asaltando y deteniendo a manifestantes, mientras que los presos políticos siguen encarcelados".

"Es este tipo de violencia horrorosa que motiva a Estados Unidos a respaldar una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que condene las acciones del gobierno sirio y reclame un alto inmediato a la violencia y al abuso de los derechos humanos básicos", agrega el comunicado del portavoz de Obama.

En el Consejo de Seguridad se siguen negociando sobre el proyecto de resolución presentado por los países de la Unión Europea (UE) para condenar la represión del régimen de Siria.

El proyecto de resolución ha sido mal recibido por parte de Rusia y China, miembros permanentes del Consejo y con poder de veto, así como por la India, Brasil y Sudáfrica, miembros temporales.