El expresidente del Gobierno español, Felipe González, reveló hoy que al escritor fallecido Jorge Semprún le nombró ministro de Cultura de su Gobierno, entre otros aspectos, por su carácter de símbolo histórico, y lamentó que su figura haya sido injustamente tratada.

González, en un homenaje oficial a Semprún en París, ciudad en la que pasó gran parte de su vida y donde murió el pasado martes a los 87 años, recordó a los más de 200 asistentes que le propuso la cartera de Cultura en 1988 "primero por egoísmo", ya que el exjefe del Ejecutivo quería disfrutar de él, y luego por "el carácter simbólico".

Tras repasar la biografía del escritor, y en particular su trabajo en la clandestinidad en España durante el franquismo con el nombre falso de Federico Sánchez, puso el acento en ese carácter emblemático de Semprúm que convertido en "el hombre más perseguido por la dictadura, fuera saludado oficialmente por la Guardia Civil".

Felipe González consideró, en declaraciones a la prensa, que Semprún en España fue "injustamente tratado", lo que consideró "muy típico" del "carácter nacional", y estimó que su paso por el Gobierno no sirvió lo suficiente para cambiar la percepción de la memoria histórica de la guerra civil y del franquismo "como -dijo- estamos viendo por las nuevas polémicas".

"Ahora -argumentó- todavía se duda de que la dictadura fuera dictadura. Y del golpe de Estado sólo hubo unos responsables, que fueron los que lo dieron. Como decía Jorge, había responsabilidades compartidas en algunas de las barbaridades de la guerra civil, de eso no cabe duda, pero del golpe de Estado los responsables fueron los que lo dieron".

"Después de eso, los responsables de casi cuatro décadas de ausencia de libertades, de represión y de persecución, ésas no son responsabilidades compartidas, están claramente de una parte. Todavía eso no está claro en España", añadió.

Felipe González indicó que había podido visitar a Semprún en las últimas semanas, y que aunque estaba muy agotado le reconoció, se mostró muy contento de verle y le pidió que le hablara de la actualidad: "en ese sentido, idéntico a sí mismo".

La ministra española de Cultura, Ángeles González Sinde, puso el acento durante su discurso en la "actitud moral" de Semprún, que a su juicio "es hoy considerada como evidente" en España y entregó a la hija del escritor, Dominique, la Orden de las Letras que ayer le concedió con carácter póstumo el Consejo de Ministros, "como muestra de gratitud, de homenaje".

González Sinde anunció que el próximo 28 de junio en Madrid "habrá la oportunidad de que se celebre un acto en su memoria en España", con ocasión de la entrega a Semprún de la Medalla del Museo del Prado, con el que tuvo una vinculación muy estrecha toda su vida.

En el acto, que se desarrolló en el liceo Henri IV donde Semprún estudió entre 1938 y 1941 (desde que su familia se refugió en Francia como exiliados de la Guerra Civil española hasta que se implicó en la resistencia contra los nazis en Francia), también intervino entre otros el titular francés de Cultura, Frédéric Mitterrand.

El ministro francés, que indicó que había visitado al homenajeado hace un mes, hizo un repaso a la biografía de Semprún, y en particular al hecho de que "aprendió a los 20 años simultáneamente la solidaridad y el mal absoluto", en referencia a su implicación en la resistencia francesa y a su posterior arresto por los nazis, que lo internaron en el campo de concentración de Buchenwald.

"Amando a Jorge Semprún en Francia, amábamos a España", declaró Mitterrand que destacó también que el escritor español se esforzó por mantener viva la historia que él mismo había vivido y "quiso prevenir la hemiplejia de nuestras memorias".