Al menos 30 personas murieron ayer en los ataques lanzados por las fuerzas fieles al coronel Muamar al Gadafi contra Misrata, al este de Trípoli, informó hoy la televisión árabe Al Yazira.

Otras 150 personas fueron heridas en los ataques, que comprendían bombardeos con artillería, misiles y morteros. En su mayoría las víctimas eran miembros de las milicias rebeldes, que luchan desde hace cuatro meses por derrocar a Gadafi.

Desde el miércoles pasado, casi 50 personas han muerto y otras 200 más han sido heridas.

Los ataques a Misrata se reanudaron menos de 24 horas después de que Gadafi asegurara que no tenía ninguna intención de "ceder" y que no abandonaría Libia, "ni vivo ni muerto".

El día siguiente, el miércoles, miles de soldados de las fuerzas gubernamentales iniciaron un nuevo asalto a Misrata, empleando carros de combate, artillería pesada y misiles "Grad".

Por otra parte, la agencia de prensa libia oficial Jana, citando fuentes militares, afirmó hoy que las fuerzas leales derribaron un helicóptero de la OTAN en la madrugada del viernes, cerca de la localidad de Zliten, al este de la capital.

La misma fuente sostuvo que se trataba del tercer helicóptero derribado desde que la OTAN comenzó a emplear este tipo de aeronave en sus operaciones militares en Libia.