El empresario boliviano y dirigente de oposición, Samuel Doria Medina, anunció hoy que viajará a México tras obtener un permiso judicial para salir del país, que tiene prohibido por una acusación del oficialismo sobre un supuesto daño económico al Estado.

Doria Medina dijo a Efe que la juez Ximena Mendizabal autorizó su viaje el miércoles 22 para reunirse con sus socios mexicanos del Grupo Cementos Chihuahua, que "están preocupados" -dijo- por el retraso en la conciliación para indemnizarles por la expropiación de sus acciones en la cementera Fancesa por el presidente Evo Morales.

El político, líder del partido centrista Unidad Nacional, está acusado de causar un supuesto daño al Estado al comprar en 1999 acciones de la empresa mixta Fancesa que habían sido privatizadas, y por ello Mendizábal le prohibió en mayo salir del país.

Doria Medina, que fue rival del nacionalista Morales en los comicios presidenciales de 2009 y quien aparece en las encuestas como contrincante con posibilidades para próximas elecciones, es socio del Grupo Chihuahua en Soboce, empresa que tenía el 33 % de Fancesa, que el mandatario expropió en 2010.

Por sus acciones, el grupo mexicano espera recibir 93 millones de dólares, pero el Gobierno anunció que la indemnización se definirá cuando concluya el juicio de Doria Medina, pese a que el plazo para la conciliación expiró en febrero pasado.

Doria Medina aseguró que volverá a Bolivia el 29 de junio, una vez concluidas sus reuniones con sus socios mexicanos.

Según la prensa boliviana, al menos cien políticos de oposición han huido de Bolivia desde que Morales llegó al poder en 2006, a raíz de demandas y juicios promovidos por el oficialismo.

La oposición asegura que el presidente controla todos los poderes del Estado y que los acusados por el oficialismo no podrán tener procesos justos.