España acude al Europeo sub'21 que comienza el sábado en Dinamarca con uno de los equipos más fuertes de los últimos años y con el objetivo de romper la sequía de títulos de más de una década en un torneo en el que faltarán la mayoría de las grandes potencias.

Desde que en 1998 el equipo encabezado por Valerón, Guti, Michel Salgado y el portero Arnau, elegido mejor jugador del torneo, se coronó campeón en Rumanía, España no ha vuelto a brillar en un Europeo sub'21, alternando actuaciones grises con eliminaciones en la fase de clasificación.

Pero esta vez acude con un conjunto brillante, encabezado por los campeones del mundo Javi Martínez y Juan Mata y con una lista de estrellas que encabezan nombres como De Gea, Muniain, Ander Herrera, Bojan y Thiago, que con Luis Milla en el banquillo es señalado como el principal aspirante al triunfo.

Ni Alemania, campeona hace dos años, ni potencias como Italia, Holanda y Francia -con cinco, dos y un títulos, respectivamente- estarán en Dinamarca, donde sólo repiten tres de los ocho equipos de la anterior edición: Inglaterra, Bielorrusia y España.

Además de por el título, las ocho selecciones participantes lucharán por otro objetivo nada despreciable: lograr una de las tres plazas para los Juegos Olímpicos de Londres 2012, en los que Inglaterra tiene asegurada su participación como anfitrión.

Pese a su espléndida nómina de futbolistas, España protagonizó una fase de clasificación irregular en la que fue de menos a más, aunque respondió en los momentos clave. Ganó por obligación los dos últimos partidos contra Holanda y Polonia, con lo que pasó como uno de los mejores segundos.

En las eliminatorias, sufrió en la ida y cayó con Croacia (2-1), a la que luego derrotó a domicilio con un contundente 3-0 que reforzó la moral del grupo y le enseñó el camino a seguir para conquistar el éxito.

Inglaterra, primer rival de España el domingo, parte como uno de sus principales rivales, a pesar de que ha tenido que prescindir del lesionado Gibbs (Arsenal) y de jugadores del calibre de Wilshere (Arsenal) y de Carroll (Liverpool), en estos dos últimos casos por presiones de sus respectivos clubes.

Los ingleses, que acabaron segundos de su grupo por detrás de Grecia, se deshicieron luego en las eliminatorias con relativa comodidad de Rumanía (2-1 y 0-0).

Si Inglaterra parece el único rival que por nombre le puede discutir el título a España, por números es la República Checa la que merece ser considerada sólido aspirante: fue el único invicto en la clasificación, donde Pekhart fue máximo goleador con 9 tantos, y se deshizo de Grecia con facilidad en el play-off (5-0 total).

El grupo lo completa Ucrania, un conjunto formado por la base del que ganó el Europeo sub'19 en 2009 y que liquidó a Holanda, primera en el grupo de España, en el play-off tras sorprenderla por 3-1 en Rotterdam y pese a perder luego 0-2 en casa.

Más abierto se presenta el Grupo A, en el que Dinamarca parte con ligera ventaja por su condición de local y por presentar un equipo notable en el que sobresalen el talentoso media punta del Ajax Eriksen y el delantero Nicki Bille, del Villarreal B.

Bielorrusia, segunda en el grupo de Escocia, llega avalada por la machada de eliminar a la pentacampeona Italia tras superar un 2-0 adverso en la ida con un 3-0 en Borisov, aunque el ariete Yurchenko, autor de dos de esos goles, no estará en el Europeo por lesión.

El grupo lo completan Suiza, campeona de grupo por delante de Turquía y que eliminó a Suecia por un 5-2 global, y la debutante Islandia, máxima goleadora de la clasificación con 33 tantos, incluido un 4-1 a Alemania, y que dejó fuera a Escocia venciéndola en los dos partidos por idéntico resultado, 2-1.

El torneo ha provocado gran expectación en Dinamarca, donde nunca antes se había organizado una cita futbolística de este calibre, lo que unido al hecho de que los estadios tienen un aforo pequeño hace prever una gran asistencia. Para el España-Inglaterra de este domingo en Herning, hace tres semanas que se agotaron las 9.400 entradas disponibles. Será el primer paso para romper la sequía.

Por Anxo Lamela.