El Gobierno mexicano anunció hoy la contratación de un seguro por valor de 4.800 millones de pesos (unos 410 millones de dólares) que "proveerá protección a la infraestructura pública y las viviendas de la población más vulnerable en caso de un desastre natural".

En un comunicado conjunto, las secretarías (ministerios) de Hacienda y Gobernación (Interior) destacaron que la operación ha sido "una de las más grandes colocada por un país emergente" con este tipo de instrumentos.

El Gobierno mexicano se congratula por haber logrado "la participación del mercado reasegurador internacional" en la operación, a pesar del "efecto negativo de las catástrofes recientes ocurridas en Australia, Nueva Zelanda y Japón en los mercados financieros", señala la nota, sin precisar el nombre de la o las aseguradoras.

La adquisición del seguro, que tendrá una vigencia de un año, "busca proteger las finanzas públicas" y "permitirá hacer un uso más eficiente de los recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden)", que canaliza los recursos a los afectados por desastres en este país, agrega.

"Con la colocación de este instrumento financiero se pretende, además de transferir parte importante de los riesgos catastróficos a los mercados especializados, soportar y robustecer los programas de seguros de la principal infraestructura pública", señalaron las dependencias.

Con la operación, "México consolida su posición en el mundo como líder en el desarrollo de esquemas de transferencia de riesgo, que permiten crear mecanismos eficientes para brindar apoyo a la población afectada" y sufragar las "pérdidas en infraestructura pública ocasionadas" por desastres naturales.