Los líderes de Rusia y la Unión Europea (UE) iniciaron hoy las conversaciones oficiales de su vigésima séptima cumbre, en la que abordarán a puerta cerrada todo el espectro de la relaciones bilaterales y los principales asuntos de la actualidad internacional.

Antes de iniciar las conversaciones, que tienen lugar en el Kremlin (fortaleza) de Nizhni Nóvgorod, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, los presidentes del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, se fotografiaron con el río Volga de fondo.

"Por decisión de los líderes toda la reunión transcurrirá a puerta cerrada", informó la oficina de prensa de la cumbre, que añadió que al término de ésta Medvédev, Van Rompuy y Durao Barroso ofrecerán una rueda de prensa.

Uno los asuntos que se abordará en la reunión será la prohibición rusa a las importaciones de verduras europeas tras el estallido del brote infeccioso en Alemania, medida que ha sido calificada de "desproporcionada" por la UE.

Las autoridades rusas volverán a insistir en la necesidad de un acuerdo bilateral de exención de visados para las visitas de corta duración y planteará la necesidad de acelerar la redacción del nuevo acuerdo de cooperación entre Rusia y la UE.

Además, la parte rusa tiene el propósito de expresar su malestar por las restricciones europas a la participación de Rusia en la construcción de centrales eléctricas nucleares en Europa y a los suministros de combustible nuclear.