El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) pidió hoy que se le permita el acceso inmediato a las víctimas de la violencia en Siria y, particularmente, a las personas arrestadas para evaluar sus condiciones de detención y el trato que reciben.

El presidente del organismo, Jakob Kellenberger, anunció que está dispuesto a viajar a ese país para dialogar en persona con las autoridades y lograr el permiso que requieren.

En el contexto de la brutal represión de las manifestaciones populares contra el régimen de Bachar al Asad, el organismo humanitario deploró la pérdida de vidas y el número de heridos entre la población civil.

Precisó que ha solicitado varias veces la autorización para que su personal pueda aportar asistencia humanitaria a los más afectados por esa situación, pero lamentó que "no se nos ha concedido acceso efectivo a las personas necesitadas".

La entidad de socorro señaló que numerosas informaciones dan cuenta de que cientos de personas han muerto o resultado heridas, de que miles están arrestadas y otras miles se encuentran encerradas en sus hogares por la violencia.

"Estamos preparados para desplegar a nuestros colaboradores en las zonas afectadas", dijo a ese respecto Kellenberger.

Personal de la CICR y de la Media Luna Árabe Siria pudo realizar breves visitas a las ciudades de Daraa, Tartous y Homs, pero "resultó difícil obtener un panorama completo de la situación sobre el terreno y de la magnitud de las necesidades humanitarias", indicó el responsable.

El CICR recordó que si se les permite entrar al país prestará ayuda, evaluará la situación de los detenidos y, con los datos recogidos, elaborará un informe confidencial que, conforme a sus normas internas, sólo dará a conocer a las autoridades sirias.