El presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, Blasco Peñaherrera, criticó hoy la subida de impuestos propuesta por el Gobierno y dijo que su objetivo no es mejorar el medio ambiente, sino financiar el presupuesto público.

"Aplicar más impuestos no ayuda al ambiente, no ayuda al planeta, esto le ayuda al presupuesto del Gobierno de (el movimiento oficialista) Alianza País, que parece que no encuentra suficientes recursos para poder financiar el enorme presupuesto que tiene hoy", dijo Peñaherrera en una rueda de prensa.

El Gobierno ha propuesto un impuesto a las botellas y a las bolsas de plástico con el propósito, según el Ministerio de Finanzas, de reducir su uso y la contaminación que eso conlleva, promocionar los recursos renovables y fomentar el reciclado.

Además, también estudia aplicar un impuesto anual a los vehículos y otra tasa a los automóviles híbridos, así como elevar los gravámenes sobre los cigarrillos y las bebidas alcohólicas, principalmente para obtener ingresos para mejorar el sistema de salud.

Peñaherrera, quien también preside la Cámara de Comercio de Quito, mantiene que el Gobierno debería gastar menos en lugar de subir los impuestos, porque esa medida refleja un cambio "permanente" en las reglas con la que operan los agentes económicos. "No existe seguridad jurídica", señaló.

Según sus cálculos, el Gobierno cuenta con un presupuesto para este ejercicio de cerca de 26.000 millones de dólares, comparado con los 12.000 millones de hace 3 años, y el 75 % de esa cifra va a gasto corriente, en su mayoría los salarios de los funcionarios.

Peñaherrera denunció que en la partida de inversiones también se incluye el costo de realización de los programas de la Presidencia que son de emisión obligatoria por las televisiones, conocidos como "cadenas".

En su opinión, esto se debería computar como desembolsos corrientes, por lo cual acusó al Ejecutivo de "manipular" y "disfrazar" el gasto. "Al Gobierno hay que pedirle que gaste menos", afirmó.

El presupuesto público de Ecuador se beneficia de los altos precios del petróleo, ya que el país produce más de 500.000 barriles de crudo por día, y sus cuentas se ven complementadas con préstamos de China.

Por ahora no tiene acceso a los mercados internacionales de capitales, para vender deuda como otros países, ya que hizo una suspensión de pagos en 2008.