El Parlamento nicaragüense aprobó hoy una ley especial de Asociaciones de Microfinanzas que regulará a ese sector, en medio de críticas de la oposición porque no se incluyó a una empresa vinculada a los sandinistas que maneja millonarios fondos de la cooperación de Venezuela.

Esa ley fue aprobada por 54 de los 92 diputados que integran la Asamblea Nacional, indicó el titular del Legislativo, el oficialista René Núñez.

El presidente de la comisión de asuntos económicos del Congreso, el sandinista Wálmaro Gutiérrez, explicó ante el pleno que esa ley crea la Comisión Nacional de Microfinanzas (Conami) que regulará y supervisará a las entidades microfinancieras, que han sido señaladas por un grupo de productores de aplicar "intereses leoninos" a los deudores.

La ley también establece "un balance entre las facultades de las (entidades) microfinancieras y la protección a los usuarios de parte del Estado", y además da seguridad y permitirá incrementar el flujo de créditos internacionales, señaló el legislador.

No obstante, esa ley no regulará a las cooperativas que ofrecen créditos en este país, entre ellas la Caja Rural Nacional (Caruna), afín al Gobierno de Daniel Ortega, que maneja al menos el 25% de los fondos de los que se beneficia Nicaragua gracias a un acuerdo petrolero con Venezuela, denunciaron diputados opositores.

Según el disidente sandinista Víctor Hugo Tinoco, la ley en general es "necesaria y pertinente", sin embargo, cuestionó que esté diseñada "para aplicarse a unos actores de la actividad financiera y a otros actores no se les aplica".

"Eso es un error y un problema para Nicaragua", advirtió Tinoco, quien fue vicecanciller durante el primer Gobierno sandinista (1979-1990).

En tanto, el liberal disidente Eduardo Montealegre dijo ante el pleno de que esa ley deja a las cooperativas de crédito como entes "supranacionales", porque la Ley de Cooperativas no establece ninguna regulación cuando ofrecen créditos a personas que no son afiliadas.

"Al final lo que tenemos es un Frankenstein financiero y Caruna no puede estar por encima de las instituciones financieras reguladas", alertó Montealegre.

Caruna maneja una cartera anual de 348 millones de dólares sin ningún tipo de regulación, según la oposición.

En Nicaragua existen 242 cooperativas que ofrecen créditos, las cuales "quedan sujetas a su propio marco legal", según un artículo de la aprobada ley de microfinanzas.

La Asociación Nicaragüense de Microfinancieras (Asomif) demandaba la aprobación de esa ley para obtener una línea de crédito internacional de hasta 40 millones de dólares de parte de organismos financieros internacionales.

Asomif demandaba la aprobación de esa ley debido a que su cartera de crédito se ha reducido de 250 millones a 160 millones de dólares en los últimos dos años por la crisis económica internacional y por una mora de 20 millones de dólares que le adeudan unos 5.000 productores agropecuarios y comerciantes nicaragüenses que han pedido una revisión de sus cuentas por los altos intereses.

Asomif aglutina a 22 de las 45 empresas microfinancieras que operan en Nicaragua y otorgan créditos anuales por 160 millones de dólares.