El arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, pidió hoy al Gobierno que actúe con prontitud para salvarle la vida a cuatro comuneros mapuches que hoy cumplieron 86 días de huelga de hambre y que en la actualidad se encuentran internados en distintos hospitales.

"Creo que es un error de parte del Gobierno no tomar en cuenta esta situación que, sin duda alguna, está afectando a cuatro vidas humanas y cada vida humana es muy valiosa", enfatizó el prelado, que también es presidente de la Conferencia Episcopal chilena.

Ezzati advirtió que la situación de los cuatro comuneros "también está contribuyendo a una vivencia no pacífica dentro de la comunidad mapuche y también dentro del país".

"El bien común requiere que situaciones que son puntuales merecen una atención del todo especial", puntualizó monseñor Ezzati en declaraciones a Radio ADN.

Los cuatro indígenas iniciaron el ayuno el pasado 16 de marzo, en demanda de un "juicio justo", tras ser condenados a penas de entre 20 y 25 años de prisión por el ataque a un fiscal y el asalto a un agricultor.

Los comuneros sostienen que en el proceso se utilizaron en su contra elementos de la ley antiterrorista, como testigos sin rostro, lo que limitó sus posibilidades de defensa.

La Corte Suprema rechazó la semana pasada un recurso de anulación del juicio, aunque rebajó las penas correspondientes al ataque contra el fiscal, de tal modo que Llaitul debería pasar 14 años en la cárcel en lugar de 25 y los otros comuneros un total de ocho años en vez de 20 años.

Tras esta determinación, los comuneros decidieron proseguir la huelga de hambre tras no lograr la anulación del juicio, mientras el pasado lunes cuatro de sus familiares se unieron a la protesta.

El arzobispo de Santiago aseguró este jueves que "lo que hemos estado buscando en estos días es la salida de esta huelga de hambre. Lo que nos interesa inmediatamente es salvar la vida de estos cuatro hermanos mapuches que están en una situación muy delicada".

Respecto a las eventuales soluciones frente a este tema, Ezzati aclaró que la iglesia católica no apoyaría la acusación que los familiares de los comuneros y algunas organizaciones planean interponer contra el Estado chileno en el Tribunal Interamericano.

"No es nuestro método y por lo mismo hemos buscado otros caminos de salida, como constituir una mesa de diálogo que los pueda acompañar y sostener en todo este proceso", añadió.

Asimismo, el religioso afirmó que "yo no descarto que en un caso extremo el Estado tenga que recurrir también a casos extremos".

"Se ha hablado de la posibilidad de un acto del Ejecutivo (..) frente a estos comuneros en huelga de hambre, que sea signo de misericordia. No quiero usar la palabra amnistía, porque es una palabra que ha tenido bastantes dificultades", advirtió.

"Buscando el bien común, el Ejecutivo tiene una acción y no puede quedarse atrás en este problema. No sé si indulto o qué otra medida de poder tiene el Ejecutivo para actuar en esto, pero creo que es importante que actúe", sentenció el prelado.

La organización Amnistía Internacional (AI), dijo hoy en una declaración difundida por su sección chilena que ha emitido una "acción urgente a nivel mundial" ante la posibilidad de que los presos sean alimentados por la fuerza.

AI "se opone a la alimentación forzosa de toda persona en posesión de sus facultades que esté en huelga de hambre si esa alimentación se administra sin supervisión médica o antes de que exista un motivo médico plausible para administrarla", dijo la entidad en una declaración.