La jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, no tiene ningún interés en la presidencia del Banco Mundial (BM), dijeron hoy el Departamento de Estado y la Casa Blanca en respuesta a reportes de prensa que apuntaban en esa dirección.

"La información es incorrecta", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en una breve declaración a los medios en respuesta a un artículo de una agencia internacional según el cual Clinton estaría interesada en el puesto.

Por su parte, Philippe Reines, un portavoz del Departamento de Estado que acompaña a Clinton en su gira por Oriente Medio, calificó la historia de "completamente falsa".

Reines indicó que la responsable de la política exterior estadounidense "no ha expresado ningún interés en el trabajo" y "no lo aceptaría ni aunque se lo ofrecieran".

Según los informes de prensa, Clinton habría mantenido conversaciones con la Casa Blanca para dejar su actual puesto el próximo año y aspirar así a la presidencia del organismo multilateral.

El mandato del actual presidente, el estadounidense Robert Zoellick, acaba a mediados del año que viene y no está claro que vaya a presentarse a la reelección.

La presidencia del BM ha recaído tradicionalmente sobre un estadounidense en virtud de un pacto de caballeros que otorga la dirección del Fondo Monetario Internacional (FMI) a un europeo.

Ese acuerdo está ahora en tela de juicio al quedar vacante el liderazgo del FMI tras la dimisión del francés Dominique Strauss-Kahn, que se vio forzado a dejar su cargo a mediados del pasado mes tras ser acusado de intento de violación en Nueva York.

Zoellick dijo esta semana durante una visita a Noruega que deben de ser los 187 países miembros del BM los que decidan si un estadounidense debe seguir dirigiendo la institución.

"Creo que esa es realmente una decisión de los accionistas y pienso que hay muchos estadounidenses y no estadounidenses con talento" para ocupar el puesto, sostuvo Zoellick.

Insistió, de todos modos, en que está bien que EE.UU. tenga responsabilidad en organismos globales, "que tenga a algunos de sus ciudadanos involucrados en instituciones multinacionales".

Recordó, además, que un estadounidense nunca ha ocupado la presidencia de la Organización Mundial de Comercio (OMC), el FMI o las Naciones Unidas.

"O sea que ya sea el Banco Mundial u otra organización, lo que creo es que EE.UU. debe estar involucrado en esas instituciones", subrayó.