El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, conoció hoy por primera vez en persona una cárcel, durante una visita a Uruguay, donde constató el compromiso del Gobierno en mejorar su sistema penitenciario, duramente criticado por las Naciones Unidas en el pasado.

"Incluso sin haber ido a una cárcel, (pues) esta es la primera vez que visito una prisión como secretario general, uno ha visto, oído y leído de abusos de los derechos humanos a través de las películas, la televisión o la prensa", indicó en una breve comparecencia en una sala del penal de Punta Rieles.

El presidio fue inaugurado en octubre pasado como parte de las gestiones de las autoridades para reducir el hacinamiento carcelario y recibe ayuda del Proyecto L de la ONU, que fomenta la reinserción social de los presos en varios centros penitenciarios uruguayos.

Ban, que apenas recorrió unos 20 metros del presidio desde su coche oficial para llegar al lugar del acto, agradeció la experiencia y dijo haber recibido "respuestas muy positivas" del Gobierno a los temas que le preocupan.

En marzo de 2009 el entonces relator especial de la ONU contra la tortura, el austríaco Manfred Nowak, afirmó en una visita al país que las cárceles de Uruguay presentan violaciones a los derechos humanos "a gran escala" y que sus condiciones de alojamiento son "infrahumanas" y "un insulto a la dignidad de los reclusos".

Nowak llegó a decir que la situación de los presos uruguayos en aquel momento se encontraba "entre las peores" del mundo.

Ban aplaudió hoy el compromiso del actual Ejecutivo de "seguir las recomendaciones" de la ONU y admitió que "la reforma de los sistemas penitenciarios no es una tarea fácil".

"No sucede todos los días que un gobierno permita a las Naciones Unidas, y menos al secretario general, a que revise sus esfuerzos para promover la reforma carcelaria", indicó a los ministros uruguayos del Interior, Eduardo Bonomi, y de Relaciones Exteriores, Luis Almagro, que le acompañaron en el acto.

En respuesta, Bonomi anunció que va a invitar al país al sucesor de Nowak, el argentino Juan Méndez, para que revise la situación actual.

Al final del acto el ministro indicó a la prensa que aunque hoy en día existe casi el mismo número de presos que en 2009, unos 9.000 en un país de apenas 3,3 millones de habitantes, entre abril y junio pasados se crearon 1.550 nuevos lugares para ellos.

Ban, que realiza una gira por Sudamérica, llegó el martes por la tarde a Montevideo y se reunió con el presidente José Mujica.

Esta mañana conversó en un cuartel con el ministro de Defensa, Luis Rosadilla, y las tropas uruguayas que participan en las misiones de paz de Naciones Unidas.

A mediodía almorzó con Almagro y por la tarde acudirá a una sesión solemne en su honor en el Parlamento.