Algunos países europeos que buscan incrementar la presión sobre el régimen del presidente de Siria Bashar Assad presentaron el miércoles una iniciativa de resolución renovada ante las Naciones Unidas para condenar a Siria por la brutal represión contra manifestantes pacíficos.

Gran Bretaña, Francia, Alemania y Portugal presentaron la nueva iniciativa de resolución en una reunión cerrada del Consejo de Seguridad en Nueva York en momentos en que soldados y tanques sirios avanzaban hacia el sector norte del país donde algunos soldados se han unido a los grupos antigubernamentales. Algunos testigos indicaron que se temía un ataque inminente.

Los diplomáticos de la ONU indicaron que la nueva resolución, que tiene un firme apoyo de Estados Unidos, busca ganarse más apoyo entre los países integrantes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y logre evitar un veto de Rusia.

"Estaremos en el lado correcto de la historia cuando todo esto se lleve a votación", señaló la embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Susan Rice.

"Si otros no pueden hacerlo o no quieren hacerlo entonces esa será su responsabilidad", agregó la diplomática estadounidense.

En tanto, el embajador de Rusia ante la ONU, Vitaly Churkin, reiteró que el gobierno de Moscú no apoya la resolución bajo los términos que no promueve el diálogo ni ayuda a ponerle fin a la violencia.

"Nos preocupa que pueda tener el efecto opuesto", explicó Churkin.

Pese a que Rusia no apoya el borrador de la resolución, Churkin se negó a decir el miércoles si Rusia planeaba vetar esa nueva resolución revisada.

El embajador de Gran Bretaña ante las Naciones Unidas Mark Lyall Grant indicó que tiene la esperanza de que la iniciativa sea votada en los próximos días.

La resolución necesita de nueve votos para ser adoptada por el Consejo de Seguridad, de 15 miembros y que no sea vetada por ninguno de los cinco integrantes permanentes. Los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU son Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña y Francia.