El gabinete griego aprobó y remitió el jueves al Parlamento nuevas medidas de austeridad y un plan de privatizaciones por 50.000 millones de euros (73.000 millones de dólares) a fin de que el país pueda seguir recibiendo fondos de contingencia de un paquete de ayuda internacional.

Grecia se está retrasando con las reformas prometidas a cambio del paquete de ayuda de 110.000 millones de euros (160.000 millones de dólares) en préstamos de rescate de sus socios europeos y el Fondo Monetario Internacional otorgado el año pasado. Otros gobiernos de la eurozona han advertido que si el país no exige austeridad, se cortará la ayuda.

Sin los 12.000 millones de euros que prevé recibir en julio, Grecia, que sigue estancada en la recesión, no podría pagar sus bonos soberanos y tendría que declararse en bancarrota.

El ministro de Finanzas, George Papaconstantinou, dijo que remitieron los planes al Parlamento poco después de su aprobación.

"El marco a mediano plazo incluye intervenciones destinadas a alcanzar un déficit del 7,5% del PIB (producto interno bruto) en 2011, e intervenciones más amplias para reducir el déficit por debajo del 3% del PIB para 2014, y alrededor de un 1% para 2015", dijo. "También propone un programa de privatización más amplio".

No se ha fijado una fecha específica para la votación, pero los funcionarios del gabinete dijeron que esperaban que se celebre antes del 28 de junio.

Los socialistas en el poder tienen una mayoría de seis escaños en la legislatura de 300 miembros, pero muchos diputados del partido han criticado duramente el nuevo plan de austeridad — que llega después de una serie de recortes a las pensiones y los salarios el año pasado, acompañados por el aumento en los impuestos y la edad de jubilación.

Sin embargo, ninguno de los legisladores socialistas descontentos ha amenazado abiertamente con votar en contra de las medidas.

Una vez que el paquete sea aprobado, el gobierno presentará una legislación complementaria para su implementación precisa. Las autoridades dicen que las dos piezas de legislación debe ser ratificadas antes de que Grecia pueda recibir la próxima entrega de préstamos de la UE y el FMI.

"Buscamos y encontramos la solución más justa posible" en las nuevas medidas de austeridad, dijo el primer ministro socialista George Papandreou, según un funcionario que leyó un texto con los comentarios del primer ministro.