Paraguay expulsó el jueves a 58 hinchas del Santos de Brasil luego de un juicio abreviado en el cual fueron juzgados por los delitos de lesión grave, perturbación de la paz pública y robo agravado.

La fiscal Silvana Luraghi informó en conferencia de prensa que los hinchas pertenecientes al denominado grupo "Torcida joven" del Santos estaban detenidos en una comisaría policial hasta que un abogado del consulado de Brasil, en Asunción, protocolizara indemnizaciones a propietarios de locales de comida rápida.

Los bares fueron destrozados tras el partido Cerro Porteño-Santos disputado la semana pasada por las semifinales de la Copa Libertadores.

"En total, el consulado pagó el equivalente de unos 20.000 dólares. Entonces, dos jueces que atendieron el caso firmaron la sentencia de dos años de cárcel con suspensión, es decir, fue cambiada por la expulsión del país, pero durante los próximos dos años no podrán ingresar al Paraguay", aclaró.

En tanto, Julio Benítez, director de la oficina de Migraciones del ministerio del Interior, indicó que "la resolución de expulsión del territorio ya la firmé y los hinchas serán escoltados hasta la frontera con Brasil", en Ciudad del Este, a unos 320 kilómetros de Asunción.

El comisario Antonio Gamarra, jefe la unidad policial San Lorenzo en donde estuvieron una semana los fanáticos brasileños, comentó que "en todo momento tuvieron buen comportamiento, incluso cooperando con la limpieza de la comisaría. Les permitimos, durante su permanencia, que grabaran saludos para familiares y amigos, materiales fílmicos que subieron a la internet".

A la salida de la comisaría, hinchas de Olimpia, rival deportivo de Cerro Porteño en Paraguay, visitaron a los brasileños y les obsequiaron sus camisetas de fútbol.