El Producto Interior Bruto (PIB) de Japón se contrajo durante los tres primeros meses del año un 3,5 por ciento, lo que supone una mejoría de dos décimas frente a la caída del 3,7 por ciento estimada inicialmente, informó hoy el Gobierno.

Esta cifra, correspondiente al periodo enero-marzo de 2011, supone una contracción del PIB real nipón del 0,9 por ciento con respecto al trimestre anterior, motivada por el impacto negativo del terremoto de 9 grados Richter y el tsunami del 11 de marzo.

Este es el segundo trimestre consecutivo en el que la tercera economía mundial registra un descenso en su crecimiento, lo que técnicamente la sitúa en recesión.

El consumo privado, que representa el 60 por ciento de la economía nipona, se contrajo, como estaba previsto, un 0,6 por ciento con respecto al mes anterior.

De entre los indicadores, el que más se revisó a la baja, respecto al dato preliminar anunciado el 19 de mayo, fue de la inversiones privadas de no residentes en Japón, que se contrajo un 1,3 por ciento frente al 0,9 previsto.

Antes del desastre y tras los datos del último cuarto de 2010, el Gobierno nipón esperaba que, entre enero y marzo de este año, la economía japonesa volviera a generar riqueza, gracias a la recuperación de las exportaciones.

Sin embargo, la economía ha caído al ritmo más fuerte desde el descenso del 18 por ciento registrado en el primer trimestre de 2009 a raíz de la crisis financiera global.

El seísmo y tsunami del 11 de marzo, que dejaron más de 23.000 muertos y desaparecidos, supusieron un serio revés para la industria nipona, al paralizar numerosas fábricas e interrumpir la cadena de suministros.