El ministro de Energía y Minería de Chile, Laurence Golborne, acudió hoy a Nueva York para hablar sobre las oportunidades de inversión en esos sectores de la economía de su país y destacó la necesidad de que las empresas privadas inviertan en la búsqueda de nuevas explotaciones.

"Hay áreas del país que no han sido exploradas y la mayor parte de las minas sobre las que se está trabajando ahora fueron descubiertas hace más de diez años", dijo hoy Golborne en una conferencia ante inversores y periodistas en la Asociación de las Américas de Nueva York.

El ministro de Energía y de Minería, conocido por su papel en el rescate de los 33 mineros que quedaron atrapados en San José (al norte de Chile) el año pasado, aseguró que Chile necesita que, como en otros países, las exploraciones se lleven a cabo por compañías "junior, formadas por tres o cuatro geólogos o ingenieros que van a buscar oportunidades".

Golborne aseguró que hace falta más capital para compañías como éstas que promuevan la búsqueda de nuevas explotaciones, y recordó que "a pesar de que Chile es un país minero, sólo tiene a dos o tres compañías del sector minero cotizando en el mercado de valores local".

Por ello su Ministerio está impulsando un programa para crear un Mercado de Capitales Minero (MKM) junto con el de Finanzas para que las empresas del sector puedan acudir a él en busca de fondos.

El ministro chileno, que permanecerá dos días en la Gran Manzana para promover la inversión en su país, recordó que Chile es el mayor productor del mundo de cobre con 5,7 millones de toneladas anuales, con lo que posee un 34 % de la producción mundial de este metal, ya que un 36 % de los recursos globales de cobre se encuentran en su territorio.

Por ello abogó por el sector de la minería como una pieza clave para conseguir la meta propuesta por el presidente del país, Sebastián Piñera, para que Chile acabe con la pobreza y se convierta en un país desarrollado en 2020, para lo que se necesita un crecimiento anual del 6 %.

Sin embargo Golborne destacó su compromiso con las energías renovables, que espera que supongan el 20 % del total de sus recursos energéticos a principios de la próxima década, aunque reconoció que el proceso es lento y que hay dificultades en el camino para alcanzar esa meta.

Entre esas dificultades destacó la volatilidad de este tipo de energías, que no ofrecen un flujo constante como sí lo hacen las energías "tradicionales", y resaltó los altos costes de la solar.