El Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU acusó el jueves a Siria de tratar de "coaccionar a su pueblo a la sumisión" al atacar a los manifestantes que protestan contra el gobierno, con francotiradores, tanques y fuego de artillería.

La comisionada Navi Pillay dijo que su oficina ha recibido reportes que más de 1.100 hombres, mujeres y niños han muerto desde que comenzaron las protestas a principios de marzo y otros 10.000 han sido detenidos.

Pillay dijo en una declaración el jueves que la reciente tortura y asesinato de un niño de 13 años por las fuerzas de seguridad locales es "emblemática de la bancarrota moral y legal de la aparente política de aplastar a la oposición por todos los medios posibles".

Exhortó a los países vecinos como Turquía a que mantengan sus fronteras abiertas para recibir refugiados que huyen de Siria.