La exposición contra el fascismo "Por la vida... siempre!" que el presidente chileno Salvador Allende iba a inaugurar el 11 de septiembre de 1973, día del golpe de estado en su contra, ha sido recuperada y reinaugurada por el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Santiago.

La muestra, que incluía la exhibición simultánea en todo el país de 500 lotes de afiches, iba a presentarse en la antigua Universidad Técnica del Estado (UTE) -hoy Universidad de Santiago de Chile-, pero fue destruida por disparos de fusilería el 12 de septiembre, cuando la casa de estudio fue asaltada por los militares.

El cantautor Víctor Jara, que era funcionario del departamento de Extensión y Comunicación del UTE, tenía programada su intervención en la presentación, pero fue detenido por los militares en la institución académica y posteriormente torturado y asesinado.

"La destrucción de los 52 metros lineales de carteles que cubría la muestra explica con total claridad la confrontación entre la defensa de la democracia, el compromiso social y la lucha por la vida con el atropello salvaje a la dignidad humana", escribió el comisario de la muestra, Mario Navarro, en el folleto explicativo de la exposición.

Los 18 carteles, que se exhiben a manera de gigantografías, muestran mensajes contra el fascismo y la guerra civil que latía en el país austral y que amenazaba con acabar con el Gobierno de Unidad Popular, la coalición de partidos de izquierda que había conducido a a Allende hasta la presidencia de Chile en 1970.

"El fascismo es la reacción del capitalismo ante su propia crisis", "El fascismo jamás muestra sus intenciones abiertamente", o "La guerra civil es un peligro real cada vez que el fascismo entra en acción", son algunos de las frases que pueden leerse en los carteles.

"Los afiches distribuidos en todo Chile tenían un propósito más directo y explícitamente propagandístico. Una cierta tosquedad hicieron de estas piezas gráficas más una herramienta de comunicación que una cuidada pieza de diseño", apuntó Navarro, quien es hijo del comisario encargado de la muestra en 1973.

"La labor de difundir (la muestra), enseñar y mostrar, sobre todo a la gente más joven que no ha vivido esos momentos tan terribles, es un hecho fundamental y necesario para la cultura democrática del país", explicó hoy a Efe el fotógrafo español Alfonso Parra, visitante de la exposición.

En los días previos al Golpe perpetrado por Augusto Pinochet (1915-2006), un lote de 18 carteles fueron trasladados hasta la ciudad de San Fernando, ubicada al sur de Santiago, donde un maestro y dirigente gremial local los ocultó.

Guido Olivares, hijo del dirigente de San Fernando y estudiante de Diseño Gráfico, guardó y atesoró los afiches que actualmente se exhiben en el Museo de la Memoria hasta el 7 de agosto.