La Casa de la Cultura de El Salvador en Los Angeles podría estar cerca de su fin.

Al tiempo que gobierno de El Salvador anunció la próxima apertura de un centro cultural en Los Angeles y otro en Washington D.C., el director de la Casa de la Cultura salvadoreña en Los Angeles, Dagoberto Reyes, dijo que analiza la posibilidad de demandar al cónsul de esta ciudad y al gobierno salvadoreño por razones laborales.

El nuevo centro cultural en Los Angeles no tendría ninguna relación con la Casa de la Cultura ni su director ejecutivo, dijo la semana pasada el cónsul Walter Durán a The Associated Press. Además, al parecer reemplazaría al centro dirigido por el escultor Reyes desde hace 14 años.

El director recibió una orden de traslado a Catar, y sin Reyes, el único empleado del centro, la institución probablemente dejaría de funcionar.

El cónsul dice que los nuevos centros culturales no reemplazarían a la Casa de la Cultura sino que serían diferentes por ser más grandes y accesibles, además de que ofrecerían más programas y contarían con el apoyo de gobiernos locales.

"Es un concepto de centro comunitario donde se va a trabajar lo cultural y artístico", dijo el diplomático. "La idea es que haya espacios culturales para tertulia, audiovisuales, investigaciones, desarrollo y capacitación y que pueda tener un auditorio para reuniones de la comunidad".

La Casa de la Cultura es independiente del consulado. Es pequeña y no es muy accesible al público, pues está en el quinto piso de un edificio en el barrio Pico-Union de Los Angeles, a tres kilómetros y medio del consulado.

En la casa, del tamaño de un estudio, se ofrece ayuda a estudiantes con sus tareas después de la escuela, ajedrez para adultos y jóvenes, muestras de ella. Además, en ella tiene su sede la estación por internet Radio Pipiles.

Aún no hay fecha de apertura de los nuevos centros, que serán subsidiados por el Ministerio de Relaciones Exteriores, y se analiza a los posibles candidatos para dirigirlos agregó el cónsul.

Para Reyes, la apertura de los centros culturales significa que el gobierno quiere reemplazarlo con nuevos recintos alineados a su política partidista. Reyes sostiene que su transferencia es una represalia del gobierno salvadoreño por las críticas que él y otros activistas han hecho a través de Radio Pipiles.

"Los que quieren es que estos centros estén dirigidos por gente dócil. Creo que tienen una línea política donde yo no encajo", apuntó el escultor.

El cónsul negó que hayan motivaciones políticas detrás de estos cambios, diciendo que son parte del plan estratégico de Cancillería en el exterior.

El personal del presidente izquierdista Mauricio Funes, que asumió el poder en junio de 2009, reorganizó el servicio exterior tras 20 años de gobierno de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA).

Entre tanto, Reyes explora la posibilidad de demandar al gobierno salvadoreño y a Durán por violaciones a sus derechos laborales, de acuerdo con el abogado Edgardo Quintanilla, quien hasta la semana pasada sólo lo estaba asesorando.

"Aquí un gobierno no tiene inmunidad en cuanto a relaciones entre empleador y empleado. Un empleador no puede tomar una acción adversa, sustituir, amenazar, tildar a un empleado, como por ejemplo de tener una plaza fantasma. Hay ciertos límites. Ellos deben de tener un fundamento legal para hacer esto", dijo Quintanilla.

A fines de mayo, la Cancillería ordenó súbitamente el traslado de Reyes a Catar. Reyes, de 65 años, quien dice estar enfermo del corazón, aceptó ser reasignado. Por ahora dijo que está tomando dos meses de vacaciones en Los Angeles, donde vive desde hace décadas con su familia.

"Dago tiene sus años y problemas médicos. La decisión de enviarlo al otro lado del mundo es una causa adversa para su salud", agregó el abogado.

Reyes recibe a su nombre el subsidio que la Cancillería le da desde hace casi 15 años para la Casa de la Cultura. La Cancillería acepta que Reyes no trabaja para el gobierno, aunque técnicamente es asistente administrativo del consulado y aparece en planilla.

Por ello, el cónsul ha dicho que el puesto de Reyes es "una plaza fantasma" en la sede diplomática.

"Su situación es tan irregular, que prácticamente es ilegal", dijo Durán hace unas semanas.

A través de la vicecónsul Margarita Palma, el cónsul declinó hacer comentarios al respecto el jueves, diciendo que no estaba autorizado para hablar sobre el tema y refrió a la AP con la Cancillería.

Una portavoz del ministerio, que no quiso ser identificada porque dijo que no estaba autorizada para hablar con la prensa, entregó a AP un comunicado de la Cancillería fechado el viernes pasado, que indica que se ha iniciado "un proceso administrativo sancionador" contra Reyes por sus "declaraciones ofensivas a la dignidad de otro (país)" , en relación a algunos comentarios que ha hecho el director sobre Catar, ante la situación de la Casa de Cultura.

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