El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, pidió hoy al nuevo Gobierno civil de Birmania que acometa reformas cuanto antes y que lo haga mediante un amplio diálogo que incluya a la líder opositora Aung San Suu Kyi y a las fuerzas políticas de dentro y fuera del Parlamento.

"No hay tiempo que perder", aseveró Ban en un comunicado después de reunirse hoy en la ONU con representantes de los países que forman el llamado Grupo de Amigos de Birmania, formado por Australia, Reino Unido, China, Francia, India, Indonesia, Japón, Noruega, Rusia, Singapur, Corea del Sur, Tailandia, Estados Unidos, Vietnam y la Unión Europea.

El máximo responsable de la ONU reconoció que el país asiático tiene aún que trabajar para alcanzar la paz y la estabilidad democrática, por lo que recomendó a las nuevas autoridades que inicie "la puesta en libertad de todos los presos políticos" y que trabaje en "un diálogo nacional lo más amplio posible con quienes tienen alguna contribución que hacer".

En ese sentido, solicitó que se incluya en ese diálogo a la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, así como "a las fuerzas políticas de dentro y fuera del Parlamento" y destacó que esas recomendaciones suponen "puntos claves para asegurar un amplio respaldo a las reformas" tanto en el país como en el exterior.

"Todavía está por ver si el Gobierno tiene la voluntad política, la capacidad y el apoyo para sobrevivir a sus compromisos y promesas", alertó Ban, quien señaló que "se debería permitir a todos los ciudadanos participar en la construcción del futuro de su país si se quiere que Birmania avance".

Para el secretario general, está "claro" que Birmania afronta "los mismos desafíos que ha enfrentado por demasiado tiempo: los problemas con el estado de los derechos humanos en el país, así como con la situación política, social, económica y humanitaria, que son graves y profundos".

Sin embargo, señaló el diplomático surcoreano, "es igual de claro el deseo de Naciones Unidas de ver cómo Birmania tiene éxito respondiendo a esos desafíos", por lo que puso de manifiesto que la ONU sigue "igual de comprometida" con prestar ayuda al país asiático "en su camino hacia la paz y la democracia".

El pasado 30 de marzo, la Junta Militar que gobernaba el país se disolvió para culminar la transición hacia un gobierno en teoría civil, aunque la composición del Ejecutivo incluye a 23 titulares con pasado militar y tres en activo.

La líder opositora Suu Kyi ha pasado 15 de los últimos 21 años bajo arresto domiciliario, y salió en libertad en noviembre del año pasado, poco después de que se celebraran elecciones.