La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) comenzará este jueves en Buenos Aires dos días de debate de una política monetaria propia, alejada del neoliberalismo, en el marco de la primera cita del Consejo de Ministros de Economía y Presidentes de Bancos Centrales de los doce países del foro.

Los debates, que coinciden con el proceso para elegir al director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) en reemplazo del dimitido Dominique Strass-Kahn, se llevarán a cabo a puerta cerrada, informaron a Efe fuentes oficiales.

Funcionarios técnicos de los países del foro suramericano analizarán el jueves iniciativas y estrategias para la integración monetaria y el uso coordinado de las reservas internacionales con el fin de preservar a la región de la crisis de la economía global.

Además, evaluarán sistemas multilaterales de pagos y créditos, entre otros asuntos que quedarán a consideración de la reunión del consejo de ministros que el viernes cerrará los debates.

A la cita este viernes en Buenos Aires también asistirán la secretaria general de la Unasur, la excanciller colombiana María Emma Mejía, y el presidente de la Corporación Andina de Fomento (CAF), el boliviano Enrique García.

En la Unasur hay un consenso en favor de dejar atrás a las recetas neoliberales que predominaron en la región en la década de los años 90 para buscar nuevas fórmulas que contribuyan al desarrollo y la integración económica, dijeron los portavoces.

En este sentido, los debates de Buenos Aires apuntan a sentar las bases de un mecanismo de coordinación que permita el uso de reservas monetarias en auxilio de aquel socio del foro regional que afronte problemas financieros o ataques especulativos contra su moneda.

Además, se busca coordinar el uso de recursos financieros para obras de desarrollo de la infraestructura regional con base en la experiencia de la CAF, que en los últimos años ha financiado proyectos de países ajenos a la Comunidad Andina de Naciones.

Brasil y Argentina tienen vigente un mecanismo de asistencia mutua en caso de dificultades monetarias y su comercio bilateral cuenta desde 2008 con un sistema de pagos en moneda local que reduce los costes de comercialización de las pequeñas y medianas empresas.

El viceministro de Economía argentino, Roberto Feletti, dijo hoy en un seminario que el comercio entre los países de la Unasur, que alcanza a los 120.000 millones de dólares, se da "en un contexto de volatilidad de los mercados y de la moneda extracontinental en la cual realizamos ese comercio", en referencia al dólar estadounidense.

En ese sentido, defendió la puesta en marcha de un sistema regional de pago con monedas locales para comerciar como modo de "bajar la volatilidad del dólar y hacer menos dependiente el comercio" de la región de esa moneda.

Por otra parte, Feletti dijo que también está en discusión la capacidad de los bancos centrales de los países de la región para "ampliar sus stocks de intervención" ante "ataques especulativos contra su moneda".

Señaló que se discute crear algo similar al ya existente Fondo Latinoamericano de Reservas, que acumula unos 900 millones de dólares, "y ponerlo en la órbita del Banco del Sur o ampliar el Fondo ya existente con la incorporación de Brasil y Argentina".

Los bancos centrales de los países de Unasur suman reservas monetarias por unos 470.000 millones de dólares.

En tanto, los socios de la Unasur no han definido una posición común sobre el sucesor de Strauss-Kahn al frente del Fondo Monetario, cargo al que aspiran la ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, y el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, por lo que ese asunto podría ser tratado en la cita de Buenos Aires, indicaron las fuentes consultadas.

Carstens visitó la semana pasada a los ministros de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, y al de Economía de Argentina, Amado Boudou, a quienes prometió defender los intereses de América Latina en caso de acceder a la dirección del Fondo Monetario.

Argentina y Brasil forman parte del lote de países en desarrollo que reclaman que el nuevo director gerente del Fondo Monetario esté comprometido con el proceso de cambios puesto en marcha Strauss-Kahn.