La oposición brasileña mantuvo hoy su presión sobre el ahora exministro de la Presidencia Antonio Palocci e insistió en que el aumento de su patrimonio debe ser investigado, pese a que renunció al cargo este martes.

"Puede haber dejado el Gobierno, pero el delito permanece", dijo el diputado Rubens Bueno, del opositor Partido Popular Socialista (PPS), quien anunció que esa formación pedirá al Ministerio Público que continúe las investigaciones, pese a que el Gobierno de Dilma Rousseff considera el asunto "concluido" tras la dimisión.

Palocci renunció este martes al ministerio de la Presidencia, un mes después de que estallase un escándalo sobre su patrimonio, que según el diario Folha de Sao Paulo se multiplicó veinte veces desde 2006 mediante actividades de consultoría que pudieron haber llegado al tráfico de influencias.

El ahora exministro admitió que las cifras barajadas por Folha de Sao Paulo "se aproximan" a su realidad financiera, pero negó que haya rebasado los límites de la ética, a pesar de que actuó como consultor al mismo tiempo que era diputado y durante los últimos meses de 2010, cuando coordinó la campaña electoral de Rousseff.

Alegó asimismo que en su trabajo de consultor fue importante su experiencia previa como ministro de Hacienda, cargo que ocupó entre 2003 y 2006, cuando también renunció en medio de acusaciones sobre un supuesto abuso de poder y tráfico de influencias.

El senador Aecio Neves, uno de los líderes del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), consideró que si bien las investigaciones en torno a Palocci deben continuar en el ámbito judicial, con su dimisión el caso sale de la agenda política.

"Obviamente, una vez que ha renunciado, será preciso que la oposición revise su estrategia", dijo Neves, quien admitió que las sospechas de corrupción afectaban directa y personalmente a Palocci y no al Gobierno de Rousseff como un todo.

La jefa de Estado, tras aceptar la renuncia de Palocci este martes, designó como nueva ministra de la Presidencia a la senadora Gleisi Hoffmann, quien asumirá el cargo hoy mismo.

Fuentes del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) dijeron a Efe que están convencidos de que el momento de la toma de posesión de Hoffmann será "el fin de toda esta crisis", pues "la oposición no tendrá más pólvora" para atacar al Gobierno.