Estados Unidos no cuenta con una base de datos ni supervisa adecuadamente los contratos que suscribe para apoyar a gobiernos latinoamericanos en sus esfuerzos antinarcóticos pese a que los fondos aumentaron 32% entre 2005 y 2009, según un reporte legislativo difundido el miércoles.

La senadora demócrata Claire McCaskill, presidenta del subcomité para la supervisión de contratos gubernamentales adscrito al comité de seguridad nacional, emitió un reporte según el cual la mayoría de los 3.100 millones de dólares que Washington destinó para esfuerzos antinarcóticos en el continente, 840 millones de dólares se destinaron a contratos asignados sin licitación.

Además, los contratistas DynCorp, Lockheed Martin, Raytheon, ITT y ARINC recibieron durante ese periodo contratos por un valor superior a 1.800 millones de dólares.

"Se vuelve cada vez más claro que nuestros esfuerzos por controlar el narcotráfico en América Latina, especialmente relacionados al uso de contratistas gubernamentales, han fracasado en su mayor parte", dijo McCaskill en un comunicado.

"Sin la supervisión o manejo apropiados, estamos malgastando fondos del fisco estadounidense y lanzando dinero a un problema sin siquiera saber qué recibimos a cambio", agregó.

El documento cita a un reporte emitido en mayo por la Oficina de Investigación de Contabilidad, el cual concluyó que la oficina internacional de narcóticos del Departamento de Estado (INL por sus siglas en inglés) no posee un inventario detallado de los contratos con fines antidrogas.

El Departamento de Estado es el principal emisor de estos contratos, y el INL es su principal despacho en la formulación de la política antidrogas.

El reporte, titulado "Nueva información sobre contratos antinarcóticos en América Latina", evaluó los contratos suscritos por los departamentos de Estado y de Defensa entre 2005 y 2009 para apoyar a los gobiernos de Bolivia, Colombia, Ecuador, Guatemala, Haití, México, Perú y República Dominicana.

Colombia fue con al menos 1.900 millones de dólares el gran receptor de fondos del gobierno federal estadounidense, mientras que México ocupó un distante segundo lugar con al menos 170 millones de dólares percibidos durante ese periodo que coincidió con el inicio de la Iniciativa Mérida, un paquete de ayuda estadounidense a México valorado en 1.400 millones de dólares.