El ministro de Educación chileno, Joaquín Lavín, pidió hoy a una marca de galletas quitar la publicidad de sus envases, que en su opinión descalifica a los profesores al indicar que "valen callampa" (valen nada en jerga popular).

En un comunicado de prensa de su cartera, Lavín - que en esta jornada sufrió una encerrona por un grupo de alumnos exaltados - explicó que "todos sabemos lo que en Chile significa vale callampa. Significa menospreciar, disminuir y herir a personas", apostilló.

Dentro de los paquetes de esas galletas se pueden encontrar diversos pegatinas con las frases "los profes", "el colegio", "mi carrera" o "los mateos" (estudiosos), acompañados de una caricatura y la frase "vale callampa".

Invocando al Consejo Nacional de Autorregulación y Ética Publicitaria, el ministro solicito que se quite esa publicidad donde se descalifica a profesores, estudiantes y al colegio, indicando que "valen callampa".

La preocupación también es compartida por profesores y directores que manifestaron su rechazo a la campaña al Ministerio de Educación.

"Sentimos que la campaña de esta marca de galletas, que además se venden al interior de los colegios, va absolutamente en contra de todas las políticas que nosotros queremos establecer como Ministerio", subrayó Lavín.

"Estamos justamente preocupados de la convivencia escolar, preocupados por el tema del bullying (violencia escolar) y ésta es una campaña que menosprecia y que hiere", recalcó.

Según el comunicado, Lavín presentará un reclamo formal ante el Consejo Nacional de Autorregulación y Ética Publicitaria, para solicitar que se retire la campaña, ya que de acuerdo a un artículo del código de Ética Publicitaria "los mensajes publicitarios no deberán denigrar ni menospreciar a personas o grupos".

En la mañana de este martes, alumnos de la Universidad Tecnológica Metropolitana interceptaron, increparon e intentaron agredir al ministro de Educación, Joaquín Lavín, mientras este participaba en una ceremonia en el Centro Cultural Gabriela Mistral de Santiago, aunque el traspié no pasó a mayores.