La firma al final de una carta escrita a máquina en páginas que se han vuelto amarillentas durante casi un siglo es inconfundible: Adolfo Hitler, con las últimas letras arrastradas hacia abajo.

La carta está fechada en 1919, décadas antes del holocausto, en ella el entonces soldado alemán de 30 años nacido en Austria, plasmó lo que parecen ser sus primeros comentarios sobre la aniquilación de los judíos.

Fue escrita con una máquina de escribir del ejército alemán y ha sido conocida desde hace mucho por especialistas. Es considerada relevante porque demuestra desde cuándo estaba creando sus ideas antisemitas.

El documento fue presentado el martes por el fundador de una organización judía de derechos humanos que compró el documento original el mes pasado.

Hitler "estableció el estándar de oro para la inhumanidad del hombre hacia el hombre", dijo el rabino Marvin Hier del Centro Simon Wiesenthal, nombrado en honor a un cazador de nazis.

Hace tres semanas la organización con sede en Los Angeles compró el original por 150.000 dólares de un corredor de antigüedades en California. Antes, la carta había pertenecido a un corredor en Kansas que la adquirió del soldado estadounidense William F. Ziegler.

Al parecer Ziegler encontró las cuatro páginas escritas en máquina en un archivo nazi cerca de Nuremberg, Alemania, en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial.

"El peligro que representa el judaísmo para nuestro pueblo se expresa en la innegable aversión de grandes secciones de nuestro pueblo", escribió Hitler en alemán. "La causa de esta aversión... surge principalmente del contacto personal y de la impresión personal que dejan los judíos como individuos, que casi siempre es desfavorable".

En otra sección Hitler dijo que un gobierno poderoso podría manejar la "amenaza judía" al negar sus derechos, pero que "su meta final debe ser la remoción inquebrantable de todos los judíos".

Al momento de escribir la carta Hitler rendía servicio en el ejército alemán y había agitado a las tropas con sus discursos antisemitas. Un superior le pidió que escribiera sus ideas.

El documento, conocido como la carta Gemlich, fue certificado como auténtico en 1988 por el experto en caligrafía Charles Hamilton, que reveló que los "Diarios de Hitler" eran falsos.

Adolf Gemlich creaba propaganda para el ejército alemán y Hitler le escribió la carta tras una sugerencia del capitán Ulrich Mayr, para ayudar a popularizar la idea de que había responsables por la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial.

Hitler se despide "con la más profunda estima".

El centro planea exhibir la carta en su Museo de la Tolerancia en Los Angeles en julio.

"Es un documento fundamental que le pertenece a las generaciones futuras", dijo Hier.