El presidente de EE.UU., Barack Obama, se reunió hoy en la Casa Blanca con el príncipe heredero de Baréin, Salman bin Hamad al Jalifa, al que expresó su apoyo a los esfuerzos por abrir un diálogo nacional y subrayó la necesidad de respetar los derechos humanos.

En un comunicado, la Casa Blanca señaló que en la reunión, que no figuraba en el calendario oficial del presidente, Obama expresó su satisfacción por la decisión del rey de Baréin, Hamad bin Isa al Jalifa, de poner fin al estado de emergencia y anunciar que el diálogo nacional con la oposición sobre reformas al sistema político comenzará el mes próximo.

En ese diálogo, señaló Obama, tanto la oposición como el Gobierno deben comprometerse a forjar un "futuro justo para todos los bareiníes".

Para crear las condiciones necesarias que permitan el éxito de este diálogo, Obama "enfatizó la importancia de cumplir los compromisos del Gobierno de asegurarse de que los responsables de los abusos de los derechos humanos tendrán que rendir cuentas".

"La estabilidad de Baréin depende del respeto a los derechos universales del pueblo de Baréin, incluida la libertad de expresión y de reunión, y de un proceso significativo de reformas que responda a las aspiraciones de todos", indicó la Casa Blanca.

La visita se produce tras el anuncio del rey de Baréin, Hamad bin Isa al Jalifa, de levantar el estado de emergencia y anunciar un diálogo nacional sin condiciones previas para dar una salida a la crisis en el país, donde se iniciaron revueltas populares el pasado 14 de febrero.

El rey de Baréin aseguró que los resultados del diálogo, que comenzaría el 1 de julio, se presentarán a las instituciones constitucionales competentes y en base a él se celebrarán elecciones para cubrir los escaños del Parlamento que están vacantes.

El pasado 15 de febrero, el principal partido opositor, el chií Al Wifaq, anunció que suspendía su participación en el Parlamento por la dura represión de las protestas populares.

El archipiélago de Baréin, formado por 36 islas, goza de gran importancia geopolítica para EE.UU. ya que allí se encuentra ubicada su V Flota, lo que motivó que la respuesta de Washington ante la represión gubernamental de las protestas populares fuera más tibia que en otras naciones árabes.