Los legisladores suizos aprobaron el miércoles una propuesta para eliminar gradualmente el uso de la energía nuclear para la generación de electricidad, una medida impulsada por la política en un año electoral y por el escepticismo creciente sobre el uso de la energía atómica tras la crisis japonesa.

Una mayoría de legisladores de la cámara baja votó a favor de un plan de eliminación gradual de los cinco reactores nucleares para el 2034.

Las plantas nucleares suizas generan actualmente casi el 40% de la energía en la nación. Las fuentes hidráulicas suministran casi todo el resto.

Los oponentes advirtieron que abandonar la energía nuclear requerirá un aumento masivo en la generación de energía convencional y alternativa, aumentará el costo de la electricidad para los consumidores, pondrá en peligro los esfuerzos nacionales por reducir las emisiones de carbono y hará al país más dependiente de los proveedores extranjeros de gas natural.

Los esfuerzos por abandonar la energía nuclear en Suiza cobraron impulso después del desastre en la planta nuclear de Fukushima en Japón.

Aunque los reactores suizos son considerados seguros y el país no es proclive a grandes desastres naturales, las encuestas de opinión indican que la mayoría de los suizos favorece cerrar las plantas nucleares. La cuestión amenazó dominar el debate político en los meses anteriores a las elecciones parlamentarias del 23 de octubre.

La cámara alta suiza, el Consejo de Estado, también debe aprobar el plan, después de lo cual el gobierno deberá someter una propuesta detallada al Parlamento. El gabinete favorece ir eliminando los reactores entre 2019 y 2034, después que hayan alcanzado una vida promedio de 50 años.