Las contrataciones públicas figuran entre algunas acciones que fomentan la corrupción en Honduras, dijo hoy el director ejecutivo del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Miguel Ángel Domínguez.

"Una de las actividades donde hay mayor corrupción es en las contrataciones públicas", dijo Domínguez en entrevista con Efe en Tegucigalpa.

Agregó que el CNA también ha identificado otros sectores y profesiones en los que hay corrupción, entre los que aparecen la Policía y el sistema judicial.

"Entendemos que la corrupción no solo se combate imponiendo leyes, sino también mejorando las estructuras del poder Ejecutivo y del Gobierno para mejorar y eficientar las actividades que nos lleven a menor corrupción", subrayó.

Un informe titulado "Indicadores Internacionales de Corrupción. ¿Qué reflejan y qué omiten?. El caso de Honduras", presentado anoche en Tegucigalpa con el auspicio del CNA, señala en sus conclusiones que la corrupción en el país es un problema estructural.

Añade que en Honduras se enfatizan claramente tres aspectos: debilidad y falta de independencia del sistema judicial; debilidad del control en procesos presupuestarios y concentración de poderes económicos y políticos.

El informe, a cargo del experto franco-alemán Frédéric Boehm, señala además entre las caras múltiples de la corrupción, el soborno, la extorsión, la malversación de fondos, el favoritismo, nepotismo y clientelismo, el fraude, la captura y la colusión, lo que ha sido muy común en el país centroamericano.

El experto también destacó que los "países con una prensa libre e investigativa entonces deberían ser percibidos como más corruptos, simplemente porque se descubren más escándalos de corrupción, pero no es así, sino al revés".

"La conclusión (del informe) es que hay corrupción, ya sea por la percepción de los ciudadanos, ya sea por los informes de expertos internacionales y nacionales, por las encuestas hechas a los empresarios, hay corrupción", enfatizó Domínguez.

En su opinión, un factor adverso en el país es que todavía no se tiene un plan de gobierno contra la corrupción, aunque sobre el tema hay una iniciativa que no ha sido aprobada por el Ministerio de la Presidencia para enviarlo al Parlamento para que lo apruebe.

"Le estamos dando demasiadas vueltas al asunto, como decía el expositor, hay que ser más pragmático, menos discurso, hay que llevar más a la práctica acciones que nos lleven a lograr mejoras" en el combate a la corrupción, recalcó Domínguez.

Fuentes publicas y privadas coinciden en que la corrupción en Honduras es un flagelo con raíces profundas y que ese flagelo es en gran medida una de las causas de los altos índices de pobreza que tiene el país centroamericano.

Domínguez también considera que la existencia de organismos como el Ministerio Público, la Procuraduría General del Estado y el mismo Consejo Nacional Anticorrupción, entre otros, creados para frenar la corrupción, "dependerá de los resultados que tengan".

Agregó que si se sigue asignando presupuesto a cualquier institución, cuyos niveles de desempeño y de resultados no son los que se esperan, hay que hacer una revisión de las estructuras de esas entidades para ver cómo se puede mejorar y cambiar la metodología.

Si se cambia la metodología y no mejora la percepción sobre la corrupción, ni la aplicación de la justicia, ni se disminuye la impunidad, entonces habría que destinar esos presupuestos a instituciones eficientes que respondan a las necesidades de la población, porque la corrupción afecta al pueblo, apostilló.