Las autoridades de Texas no encontraron hoy ningún cadáver al registrar una propiedad del condado de Liberty en la que, según una denuncia presentada por un vidente, había enterrados entre 25 y 30 cuerpos, algunos de ellos de niños.

El portavoz de la Oficina del sheriff del condado, Rex Evans, confirmó al diario local "The Cleveland Advocate" que los sabuesos que registraron la casa y sus alrededores no encontraron ningún cadáver y que no hay indicios que apunten a un homicidio.

El registro y la investigación de la propiedad están cerrados y las autoridades se centrarán ahora en investigar al vidente que proporcionó la pista a la policía, cuya identidad no ha sido revelada, añadió Evans.

Las autoridades acudieron a la residencia, ubicada en los alrededores de la localidad de Hardin, tras recibir la pista, y tardaron un tiempo en formalizar una orden de registro para entrar en la propiedad.

El diario "Houston Chronicle" identificó al propietario de la casa como Joe Bankson, un hombre que se encuentra en Dallas de viaje hacia Georgia con su mujer y que aseguró desconocer el motivo que había llevado a la policía hasta su residencia, donde vive desde hace tres años.

"No he matado a nadie", dijo al "Chronicle". "Tengo muchos amigos, pero no he ayudado a nadie a enterrar ningún cuerpo", agregó.

Bankson añadió que la sangre hallada en el porche de la casa pertenece al novio de su hija, quien intentó suicidarse hace unas semanas abriéndose las venas y que se encuentra ahora en un hospital psiquiátrico militar.

Una muchacha de 16 años que reside en la casa contigua dijo por su parte que la hija de Banskon es su amiga, y que se fue de la casa hace ya una semana.

La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) proporcionó incluso un equipo de expertos para recoger las pruebas y asistir a la policía local en el registro de la propiedad.