Se necesita un milagro para poder retirar a la Virgen de Guadalupe surfista, según la agencia de arte contratada para revisar un mosaico colocado ilegalmente en la ciudad de Encinitas, que ha creado un debate sobre lo que debería ser considerado grafiti.

El restaurador asistente Andrew Smith de Sculpture Conservation Studio, con sede en Los Angeles, dijo el miércoles que su agencia recomendará a las autoridades de la costera Encinitas que mantenga la pieza de arte y además que adopte un plan para protegerla.

El mosaico que muestra a la Virgen de Guadalupe sobre una tabla de surf fue colocado bajo un puente de ferrocarril, poco antes de Pascua, por un grupo de artistas disfrazados como trabajadores de construcción, según testigos.

Las autoridades afirman que el mosaico es un grafiti ante la ley y debe ser retirado, pero a pesar de esto varios integrantes del ayuntamiento reconocieron que es sorprendente, así que contrataron a la agencia de arte para encontrar la manera de retirarlo sin destruirlo.

Las autoridades esperan que la pieza pueda ser mostrada al público en un negocio local. Por su parte los comercios locales han recaudado fondos para cubrir los gastos que represente para la ciudad el retiro del mosaico y varias personas han dicho que están dispuestas a comprar la pieza.

Pero tras examinar el muro en el que fue colocado, Smith dijo el martes que sería muy difícil retirar el mosaico pues está sujeto con una combinación de pegamento flexible y pernos.

"Está puesto de manera muy segura y, a menos de que ocurra un milagro, no se va a caer", dijo.

Smith agregó que entregaría el reporte con las recomendaciones de su agencia a la ciudad el miércoles por la noche.

El alcalde de Encinitas James Bond dijo el miércoles que el ayuntamiento necesitará revisar el reporte oficial antes de tomar una decisión sobre la virgen surfista.

El colorido mosaico ha atraído a miles de visitantes a la ciudad a 40 kilómetros (25 millas) al norte de San Diego.

Bond dijo que la pieza es hermosa pero que dejarla crearía un precedente peligroso y podría incitar a más arte ilegal en la ciudad, que tiene una gran población de artistas. El alcalde también mencionó que las connotaciones religiosas de la obra han generado quejas.

Algunos dicen que la pieza borra la división entre la iglesia y el estado, otros consideran que es sacrílego que la virgen más venerada de México sea retratada surfeando.

Mientras tanto, algunas personas han colocado flores y veladoras en la acera debajo del mosaico.