El director del FBI, Robert Mueller, dijo el miércoles al Congreso que una de las primeras conclusiones sobre el material recogido en el refugio de Osama bin Laden en Pakistán es que al-Qaida sigue empeñado en atacar Estados Unidos.

"Seguimos explotando los materiales requisados en el complejo de bin Laden" y "estamos concentrados en las nuevas informaciones sobre las amenazas obtenidas mediante esta operación", dijo a la Comisión de Asuntos Judiciales del Senado, que considera una legislación para prolongar el mandato de Mueller hasta por dos años.

La propuesta del presidente Barack Obama obtuvo una recepción favorable de republicanos y demócratas.

James Comey, ex subsecretario de Justicia en el gobierno de George W. Bush, dijo al panel: "Son tiempos malos y potencialmente peligrosos para cambiar directores y éste es uno de ellos".

"Ya no tengo acceso a los datos de inteligencia sobre amenazas, pero el sentido común y la información disponible me indican que la combinación de la misión exitosa al complejo de bin Laden y la proximidad del décimo aniversario del 11 de septiembre crea un ambiente inusualmente amenazante", agregó Comey.

El titular del comité, Patrick Leahy, un demócrata, manifestó confianza de que el Congreso acceda a extender el término de Mueller.

Un copatrocinador de la legislación, el senador Charles Grassley, el republicano de mayor rango en el panel, dijo que es importante la continuidad en el ámbito de la seguridad nacional y el antiterrorismo, en especial en vista de las amenazas crecientes.

Mueller dijo al panel que planea basarse en los 10 años que ya ha pasado al frente del FBI para enfocarse en la continua amenaza que plantea al-Qaida y la amenaza creciente de los ataques cibernéticos a blancos estadounidenses.