Brasil lanzó el miércoles un plan para reforzar la seguridad en sus porosos 16.800 kilómetros de frontera terrestre, que han sido áreas de tráfico de drogas y armas que alimentan los grandes centros urbanos.

"Brasil y los 10 países fronterizos tienen todas las condiciones para, a través de la acción diplomática y de la acción de las fuerzas de seguridad, estructurar una acción coordinada, efectiva y firme que nos llevará a combatir todas las formas de crimen organizado en las fronteras", dijo la presidenta Dilma Rousseff durante la presentación de la iniciativa.

"Queremos fortalecer nuestras regiones de frontera para que no sean más guarida de grupos criminales", agregó en la ceremonia con miembros de su gabinete, autoridades militares y policiales y representantes diplomáticos de los países limítrofes.

El ministro de Defensa, Nelson Jobim, dijo que al reforzar la vigilancia en las áreas fronterizas, las fuerzas brasileñas no entrarán "bajo ninguna hipótesis" en el territorio de países vecinos, sino que buscará coordinar acciones con esas naciones.

"Los entendimientos con los países fronterizos son para que América del Sur tenga una estrategia común de defensa fronteriza. No se trata de la estrategia de Brasil o de un país individual", informó. Jobim citó a Bolivia, Colombia y Perú como los primeros países con los que buscará acuerdos de seguridad limítrofe.

El plan contempla la acción integrada de los diferentes cuerpos de seguridad, que actualmente operan en forma separada, así como la incorporación de tecnología moderna de vigilancia y comunicación para reprimir el crimen que opera en las zonas fronterizas.

El ministro de Justicia, José Eduardo Cardoso, señaló que fueron identificados 34 puntos vulnerables a lo largo de la frontera brasileña donde serán concentradas las operaciones de control. No reveló dónde se encuentran esos puntos para no alertar a los grupos criminales que operan allí.

Anticipó además que habrá un aumento de 100% de las fuerzas policiales que operan actualmente en la zona, sin revelar el número actual de efectivos por razones de seguridad, y que para ello se creará un programa de incentivos para motivar a los agentes a trasladarse a las áreas limítrofes.

Representantes de los cuerpos policiales han reclamado que sus integrantes se resisten a ir a las fronteras porque las condiciones de vida son difíciles y no reciben estímulos económicos, como ocurre con las fuerzas armadas.

Según Cardoso, el programa inicialmente establecerá un centro de control conjunto para los cuerpos policiales y fuerzas armadas que operan en la zona, que utilizarán información satelital y de inteligencia para ubicar el movimiento de grupos criminales en la región.

Adelantó que a partir de agosto o septiembre entrarán a funcionar también los dos Vehículos Aéreos No Tripulados, de fabricación israelí, adquiridos por la policía federal para vigilar las fronteras.

El plan de fronteras operará en 2.357 kilómetros cuadrados, equivalente a 27% del territorio brasileño