La acumulación de sedimentos en el río Pilcomayo que afecta el flujo regular de las aguas y la migración de los peces llevó el miércoles al gobierno del presidente Evo Morales a declarar zona de emergencia.

Mediante un decreto supremo se decidió declarar "desastre nacional y emergencia" en la región sureña de Tarija tras los problemas en el río Pilcomayo que ha afectado a pueblos indígenas, informó en rueda de prensa, la ministra de Defensa María Cecilia Chacón.

Indicó que con la activación de esta declaratoria se podrá atender con recursos económicos las necesidades de los pueblos indígenas que habitan los alrededores del Pilcomayo.

El río Pilcomayo es compartido por Paraguay, Argentina y Bolivia, y existe un taponamiento en una parte de ese río lo cual no deja a los peces llegar hasta la parte boliviana.

Esta obstrucción esta ocasionando que los pueblos indígenas como los Weenhayek, Tapiaté, Guaraníes y otras familias, pierdan su principal fuente de ingresos como es la pesca.

"Estos pueblos indígenas serán atendidos por el viceministerio de Defensa Civil (que) se va a desplazar con la asistencia tradicional en estos casos, que consiste en alimentos, raciones secas, vituallas, agua potable y lo que haga falta para atender sus necesidades inmediatas", dijo Chacón.

Una delegación de indígenas llegó a La Paz el lunes para entrevistarse con autoridades y lograron la declaratoria de emergencia a la zona y lograr ayuda financiera del Estado.

El representante de los pescadores del pueblo Weenhayek, René Pablo Pérez, dijo que la obstrucción en el Pilcomayo les a "afectado mucho es la economía donde vive el pueblo Weenhayek".

Agregó que el próximo viernes se iniciará el dragado en la parte del río en la que hay el taponamiento, con ayuda del gobierno argentino.

Chacón explicó que la cancillería boliviana coordinará una reunión trinacional para atender el problema el 13 de junio que no sólo afecta a Bolivia, sino también a Argentina y Paraguay.