Alemania reportó el miércoles otras dos muertes y 300 casos más de E. coli, pero el ministro de salud Daniel Bahr insistió en que está bajando el número de infecciones nuevas, lo que suscitó esperanzas de que esté amainando el brote más mortífero a causa de esa bacteria.

El ministro habló antes de una reunión de emergencia en Berlín con funcionarios de salud de la Unión Europea, entidad preocupada por el manejo de la crisis por parte de Alemania.

"Después de un análisis de las cifras hay motivos de esperanza", dijo Bahr a la televisión ARD. "Los números están bajando continuamente — lo que de todos modos significa que todavía puede haber casos nuevos y que lamentablemente hay que anticipar más muertes — pero las infecciones nuevas están disminuyendo claramente".

Bahr dijo que el número de muertos subió a 26, de ellos uno en Suecia y el resto en Alemania.

Bahr reiteró que la fuente de la infección podría no ser encontrada nunca.

La causa de la crisis de contaminación todavía no es clara, pero autoridades de salud han advertido en contra de comer pepinillos, tomates, lechuga y retoños de hortalizas.

El centro nacional para el control de enfermedades, el Instituto Robert Koch, dijo que el número de casos reportados en Alemania subió en más de 300 a 2.648. Unos 700 están hospitalizados con una complicación que puede causar insuficiencia renal. Otros 100 casos de E. coli están en otros países europeos y en Estados Unidos.

El Instituto Koch no respaldó totalmente el optimismo de Bahr. Dijo que había una tendencia declinante en el número de casos nuevos pero añadió que no se sabe si se debe a que el brote amaina o a que los consumidores se abstienen de consumir los vegetales crudos que se consideran la fuente de E. coli.